MIENTRAS menor nivel educativo tenga una persona, más probabilidades de ser pobre tendrá. Esta es una de las conclusiones a la que llegó el informe de Progreso Educativo Panamá 2007.
El documento sostiene que los jóvenes con mayor nivel educativo tienen más oportunidades de conseguir empleos mejor remunerados. En ese sentido, de acuerdo al estudio, con sólo primaria hay escasas posibilidades para salir de la pobreza.
Sostiene que se requiere al menos 12 años de escolaridad, para tener las competencias básicas profesionales y personales para la vida y el trabajo.
Asimismo, la educación superior contribuye notablemente a la obtención de mejores salarios y mayores oportunidades, para vivir fuera de la pobreza.
El informe dice que si bien Panamá ha tenido éxito en el nivel primario, no ha progresado mucho en aumentar el número de jóvenes que ingresan a la secundaria.
Según el Ministerio de Educación (MEDUCA) la matrícula total de secundaria (premedia y media) en el 2005 fue de 256 mil 224 estudiantes. De ellos, sólo el 11% está en doceavo grado y no todos se gradúan.
Según el documento la matrícula por áreas geográficas indica que son pocos los niños del campo y de las zonas indígenas que están asistiendo a la escuela secundaria. Lo que significa una gran pérdida de oportunidades para beneficiarse de la educación y prepararse para un futuro mejor.
Incluso señala que el 59% de los graduados de educación media oficial y particular tiene una formación profesional y técnica, pero son pocos los que continúan con esa formación a nivel universitario. La mayor parte de universitarios son graduados en ciencias sociales, empresariales y humanidades, y en menor proporción en las áreas técnicas y científicas que necesita el país.
Por otra parte, se establece que como consecuencia de la repetición de cursos, los niños panameños necesitan un año más de lo establecido para concluir el nivel primario, situación que no ha mejorado. Lo que le genera más gastos al Estado.
Por ejemplo, si un niño no termina el nivel primario en los seis años previstos, se requiere invertir un 15% adicional a su educación y un 70% más en el nivel medio, en las provincias y comarcas donde los jóvenes tienen más probabilidad de repetir o desertar.
Incluso el estudio indica que todos los años se asigna un presupuesto para la educación oficial del país, pero no se establecen los resultados esperados en términos de cobertura, equidad, eficiencia y calidad. Esta situación no ha permitido realizar una nueva rendición de cuentas a la sociedad ni mostrar los obstáculos que estamos enfrentando, para alcanzar una educación de calidad.
Nivia Roxana Castrellón, presidenta de la Unión Nacional de Colegios Particulares, expresó que en la actualidad los pobres no reciben la educación adecuada para salir de la pobreza.
Conforme a Castrellón, los indígenas y estudiantes en áreas rurales reciben menos horas de clases que los demás alumnos.
"Un estudiante de escuela pública recibe entre tres a cuatro horas diarias de una materia, mientras que uno de particular recibe siete, y allí empieza la desigualdad", agregó.
Paralelamente abogó por garantizar la inclusión y retención de los estudiantes en todos los niveles de la educación. "Cuatro de cada 10 alumnos tienen acceso a la educación secundaria", aportó.
Por su parte, Diego Eleta, de la Cámara Panameña de Comercio e Industrias, sostuvo que las empresas instan por una distribución más rigurosa en materia educativa.
Explicó que existe una marcada deficiencia en el sistema educativo panameño, y los resultados se reflejan en la calidad de la misma.
El miembro de la Cámara recalcó que se deben tomar medidas más drásticas en materia de educación, aunque confronte con los gremios educativos.
En tanto, Luis López, de la Coordinadora de Unidad Magisterial (CUM), destacó que el problema de la deficiencia educativa en Panamá, se debe a que el país va de la mano con la pobreza.
"Aquí hay un 40% de pobres y un 25% en extrema pobreza. Los hijos de estas personas no tendrán una educación de calidad porque no cuentan con los recursos", acotó.
Miguel Ángel Cañizales, ministro de Educación, calificó el informe como "desactualizado", ya que utiliza datos del 2005. Aunque agradeció la elaboración del mismo.
No obstante, puntualizó que con la Red de Oportunidades están garantizando un incremento en la retención y matrícula de los estudiantes en las áreas más pobres del país.
Dijo que ya no se necesitan más informes, sino proyectos en beneficios de la educación panameña.
Estamos eliminando las escuelas ranchos y llevando energía eléctrica a las áreas más inhóspitas, expresó el ministro de Educación.
Bajo nivel educativo y pobreza van de la mano
Diego Eleta, de la Cámara Panameña de Comercio e Industria, afirmó que es en la educación donde se perpetua la diferencia social.