Dos hechos violentos estremecieron la capital en menos de siete horas el pasado jueves.
La empresaria María Cristina García Eleta falleció en medio de un tiroteo, tras un robo y un menor de 8 años, Kevin Ovalle Bolaños, perdió la vida a manos de pandilleros.
Uno de los cuatro agresores de Kevin, identificado como Brayan un medor de 17 años fue entregado por su madre y se declaró como el autor del hecho de sangre.
El arma de fuego según Brayan fue tirada a una alcantarilla, aunque los vecinos del lugar sostienen que quien disparó fue un adulto.
Kevin, de 8 años, quien cursaba el primer grado de la escuela Simón Bolívar, jugaba en las afueras de calle cuarta San Felipe, mientras un grupo de mujeres jugaba baraja el pasado jueves en la noche.
Sus vecinos quienes habían conformado la pandilla "Hot boys", tenían desde hace dos años una tregua y por intermedio de la Iglesia Evangélica, el apoyo de programas estatales en el Casco Antiguo, decidieron hacer una tregua para dejar las armas y las balas.
Esta vez, dijeron estar sorprendidos. Una rencilla con los miembros de la pandilla "Ciudad de Dios" de calle 11, San Felipe, a las 9:30 de la noche hizo que estos se movilizaran siete calles abajo y haciendo detonaciones impactaran contra el pequeño Kevin. Este corrió hacia el pasillo de su vieja casa 7-46 y cayó en el pasillo.
La vida de Kevin se fue apagando y falleció producto de la violencia de las pandillas.
Al área llegaron cuatro sujetos. Los sospechosos fueron identificados con los apodos de Tata, Ramirito, Brayan y Jesucito.
Ahora en el barrio solo al pequeño Jorgito Monroy, de 12 años, solo le queda recordar a su amiguito preferido. Recordó que gracias a que estaba en la iglesia del Ejército de Dios no corrió la misma suerte que su vecinito.
Aunque dijo poco del caso, Ayú Prado reveló que la occisa recibió un impacto de bala en el pecho, el cual será analizado por los expertos de la PTJ para compararlo con los proyectiles de las 9 armas decomisadas en el robo. Solo así podrá determinarse de donde provino el proyectil que acabó con la vida de García Eleta, si fue de alguna de las 7 armas propiedad del Servicio de Protección Institucional (SPI), o de los dos revólveres decomisados a los cinco ladrones.
Dijo que el caso fue remitido a la Fiscalía Auxiliar que se encargará de realizar las indagatorias para esclarecer el hecho.
Confirmó que uno de los detenidos tenía sólo cinco días de haber salido de la cárcel en donde purgó una condena por robo a mano armada.
Los detenidos sustrajeron B/. 10 mil del IDAAN.