La práctica más antigua de saqueo en altamar es utilizada por los narcotraficantes para los tumbes de droga.
Una investigación de inteligencia de autoridades colombianas, en conjunto con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), reveló la existencia de bandas “narcopiratas” panameñas, que con armas de grueso calibre les tumban la droga a traficantes colombianos en alta mar, específicamente en el golfo de Urabá, límite entre Panamá y Colombia.
De acuerdo con una publicación del diario El Tiempo, esta modalidad se descubre cuando en mayo del 2011, una embarcación comercial fue interceptada por una lacha rápida negra que abrió fuego sin contemplación, para apropiarse de un cargamento de tonelada y media de droga, propiedad de los hermanos Úsuga, jefes de la banda de los 'Urabeños'.
De este tumbe quedó un sobreviviente, el cual es testigo protegido dentro de esta investigación.
En su declaración, el testigo protegido dijo que los cinco hombres que iban en la lancha dispararon sin contemplación, abordaron la nave y, luego de un silencio de unos segundos, gritaron que les tiraran los paquetes.
En su relato, el testigo detalló que los colombianos respondieron el fuego con un fusil que llevaban a bordo, pero que fue insuficiente. "Todos nos tiramos al mar, la droga se la llevaron, a mis tres compañeros los mataron, yo quedé herido y como pude llegué a la costa”, expresó.
Según El Tiempo, los informes de inteligencia colombiana dan cuenta de que este no ha sido el único incidente en esta zona, y que de forma preliminar se habla de 17 muertos, entre panameños y colombianos, resultado de los enfrentamientos.
Los atacantes panameños tienen las mismas características: una lancha con cubierta negra y hombres que cubren su cabeza con pañoletas del mismo color y armas de grueso calibre, con los que hacen los tumbes.
El cartel de los “Urabeños” ya no transporta la droga solo por aire o por mar.
Ahora el trasiego es combinado y lo hacen por vía terrestre. Transportan la droga a un punto del territorio panameño, para luego ser entregada a otros traficantes, quienes embalan la cocaína en contenedores que empiezan un largo recorrido por la carretera Panamericana, hasta El Paso, Texas, Estados Unidos.
Para el fiscal primero de Drogas de Panamá, Javier Caraballo, el tumbe de drogas (el robo violento de sustancias ilícitas, por parte de bandas criollas a narcotraficantes) no es una modalidad nueva en este país.
“Nosotros ya tenemos conocimiento de tumbes de droga en esa zona del país, por lo tanto, se ha reforzado la vigilancia en ese sector”, aseguró.
Sobre este tema, el comisionado Jeremías Urieta, del Servicio Aeronaval Nacional, manifestó que la institución no tiene informes relacionados con la existencia de estos enfrentamientos.
“Nos ha llamado la atención, y estamos haciendo operativos ”, destacó.
Por su parte, Frank Ábrego, director del Servicio Nacional de Fronteras, indicó que tampoco ha recibido información de Colombia sobre esta nueva modalidad.
Los estamentos de seguridad de Panamá decomisaron 34 toneladas durante el 2011, 20 toneladas menos que en el 2010.