Unos los detestan, otros los creen "un mal necesario".
A cuántos de nosotros no les ha tocado escuchar aquello de "bien cuida"o, jefe" y poco después, pagar por el servicio prestado.
Sus edades varían pero no sus instrumentos de trabajo; una cubeta de agua y un trapo. A veces llevan un paraguas, pues el tiempo en Panamá es cambiante y hay que "proteger" a los clientes.
Verdaderos personajes. Hacen de todo en este singular oficio al que su frase más usada le origina el nombre.
Pero, ¡ojo!, su fraseología es más extensa. De vez en cuando un "¿se lo cuidamos jefe?" o un "¡va "ta bien cuidaito!".
Su vista es hábil, siempre ven llegar a potenciales clientes, aunque éstos no logren avistarlos hasta que estén lo suficientemente cerca de sus vehículos.
Los hay de varios tipos. Están aquellos que han hecho popular el oficio. Cuando ven llegar un auto se acercan a ofrecer su servicio a cambio de un pago voluntario del conductor y esperan la remuneración al momento que el vehículo se retira. Otro grupo son los indigentes. Para ellos el trabajo surge ocasionalmente, dependiendo de la necesidad económica del momento y claro, los que ahora son realmente indispensables en áreas muy concurridas pero carentes de estacionamientos. Allí los papeles se invierten. Son los conductores los que buscan a los "bien cuida"os". Todo con tal de encontrar dónde estacionarse, lejos de robos y multas. Aunque la necesidad obligue, conviene no arriesgarse. Sólo el año pasado 29,857 fueron multados, según las cifras de la Autoridad de Tránsito.
Todo indica que es un buen negocio. Roberto puede confirmarlo, pues tiene 19 años de trabajar cuidando autos en Calidonia. Comenzó como empacador en una tienda por departamentos y pronto encontró trabajo en la calle próxima al establecimiento.
A sus 37, asegura que esta actividad es suficiente para mantener a su familia. Tiene casa propia y asegura que con lo que le genera puede pagar sus cuentas.
Sus ingresos son de al menos B/.10 diarios y algunos días pueden llegar hasta los B/.40, sin contar con lo que recibe en los "días buenos" y el aguinaldo que en Navidad.