Washington.- Los gobiernos de Latinoamérica no podrán librar una lucha efectiva contra la pobreza, si no eliminan primero la corrupción estatal, advierte el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños Geyer.
"Me he comprometido a acabar con la corrupción en el curso de los próximos tres meses para entonces librar la batalla contra la pobreza", declaró Bolaños en un apasionado discurso en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
"No podremos lanzar nuestra agenda social, sin antes librar la lucha contra la corrupción, que es una batalla que pensamos ganar, aunque después nos aguarda la guerra contra la pobreza que será aún más difícil vencer", añadió el mandatario.
Las gestiones para lograr un Tratado de Libre Comercio entre los países centroamericanos han añadido urgencia a la lucha contra la corrupción, enfatizó, al referirse a las gestiones iniciadas entre los cinco países centroamericanos y Washington.
Preguntado por El Panamá América sobre qué pensaba de la iniciativa de Panamá de negociar por separado un TLC con Washington, Bolaños bromeó: "Bueno, la presidenta [Mireya] Moscoso dice que su corazón está en Centroamérica y que quiere la unidad, pero que para los negocios Panamá depende de los Estados Unidos".
El mandatario nicaragüense se mostró mucho más optimista que los funcionarios estadounidenses con relación al ritmo de las negociaciones, al afirmar que esperaba que para fines de este año ya estaría terminado el borrador del acuerdo.
En lo que muchos de los presentes interpretaron que como una alusión a las investigaciones que se están realizando con respecto a las gestiones del equipo del expresidente Arnoldo Alemán, en el que Bolaños fungió de vicepresidente, éste anotó que "es doloroso acusar de corrupción a viejos amigos, pero más doloroso sería no hacerlo".
Bolaños pronunció su discurso en un fluido inglés, al agradecer al presidente del BID, Enrique Iglesias, por haber organizado un almuerzo en su honor al que asistieron unas 150 personas, en su mayoría miembros del cuerpo diplomático latinoamericano y altos funcionarios del banco.
El mandatario provocó risas al acusar a Iglesias de haberle instado a hablar en inglés, para luego sorprenderle al hacer su presentación en español.
El presidente del BID reconoció que Bolaños tiene por delante una tarea "importante y difícil", que es restaurar la transparencia a un país golpeado por la guerra civil, la corrupción y los desastres naturales. A su vez, aseguró que la institución regional "está dispuesta a apoyar esta tarea en todo lo que pueda".