Las fuerzas navales de los gobiernos de Estados Unidos, Venezuela y Colombia se encuentran apostadas en la antigua base de Rodman, como parte de las maniobras conjuntas del programa UNITAS 40-99, que darán como resultado la incursión de tareas multinacionales.
Por parte de la fuerza naval norteamericana se encuentran una nave de carga de equipo militar, un buque de guerra y un submarino, los cuales sirven para coadyuvar en los entrenamientos, que según se conoció, no tienen como prioridad la lucha contra el narcotráfico.
De acuerdo a la tripulación, los buques de guerra tienen una capacidad para 350 personas aproximadamente, mientras que las naves cargueras pueden alcanzar hasta 600 tripulantes y que en una eventualidad pueden ser evacuados en menos de 10 minutos.
Uno de los buques de guerra tiene un complejo sistema de radar computarizado capaz de recibir señales simultáneas desde Panamá, hacia Estados Unidos o el continente africano, para que toda la flota se mantenga en contacto y al tanto de los destinos, distancias y lugares en que se encuentran las embarcaciones, las cuales son también cotejadas, controladas y vigiladas desde la base central en Norteamérica.
En estos ejercicios, que tendrán una duración de cuatro meses, Panamá no participa, ya que solamente se está ejecutando entre Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y Argentina, lo que servirá para reforzar los lazos entre estos países.
Según se informó, cada nave está capacitada para recabar datos sobre la zona en la que se encuentra y a su vez transmitirla hacia cualquier parte del mundo e informar sobre accidentes, investigaciones y ataques a enemigos.
UNITAS inició sus ejercicios formalmente en la isla caribeña de Puerto Rico y de ahí se ha trasladado hacia otros puntos del continente, incluyendo el Canal de Panamá, como centro de abastecimiento y muestreo de las antiguas bases militares norteamericanas.