Para agilizar los procesos que duermen el sueño eterno en los despachos de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el magistrado Harley Mitchell presentó, el pasado 7 de julio, una propuesta ante el Pleno para establecer términos de tiempo, con el fin de acelerar los procesos.
Esta propuesta debe ser analizada por los integrantes del pleno de la CSJ, para establecer, ya sea en un reglamento interno o en un proyecto de modificación del Código Judicial, pues con ello no solo se quiere agilizar los procesos que atiende el Pleno, sino también los que llegan a las salas y a los Tribunales Superiores.
Estos términos serían específicamente para la lectura de los borradores de proyectos, que emite un magistrado ponente y que luego debe recorrer los demás despachos del resto de los magistrados, para que ellos también los lean y emitan concepto, si es necesario, en un tiempo prudente y establecido.
Con esta propuesta, también se quiere implementar un límite de tiempo para que luego de la lectura, la duración para recoger las firmas de cada magistrado sea menor.
Y es que luego de los sorteos que realiza la Secretaría General de la CSJ, para determinar a qué magistrado le toca resolver cada recurso, pasan meses y hasta años en el despacho de un magistrado, ya sea para lectura o la firma y no necesariamente en el despacho del ponente.
Actualmente, a lo interno del Pleno se estableció que cada magistrado tendrá para la lectura de los recursos de “habeas corpus”, solo cinco días.
Mientras que para los amparos de garantías se determinó 20 días para cada despacho.
Aunque estos términos se cumplen en la mayoría de las veces, para recoger las firmas de cada magistrado se demoran más, informó una fuente judicial.
En el Título VIII del Código Judicial, que detalla los deberes, responsabilidades y facultades de los magistrados y jueces, se establece en el Artículo 199 que uno de los deberes es velar por la rápida solución del proceso, adoptando medidas para evitar la paralización, y procurando mayor economía procesal.
Además, el Artículo 519 se refiere a que los procesos que conocen los tribunales colegiados, es decir el Pleno, salas o tribunales superiores, el magistrado tendrá hasta seis días para el estudio del proyecto.
Para el presidente del Colegio Nacional de Abogados, Rubén Elías Rodríguez, la ley es clara, pero son pocos los magistrados que cumplen con este tiempo.
Señaló que esta propuesta que presentó Mitchell es muy positiva, pues hay que buscar fórmulas para que los procesos se resuelvan más rápido.
“Esperemos que el resto de los magistrados apruebe la propuesta, que busca mayor celeridad en los expedientes”, explicó.
Agregó que se debe incluir en ese documento un tiempo de prórroga para que los magistrados la soliciten, si requieren mayor estudio.
De igual forma, indicó que debe existir una sanción disciplinaria para aquellos jueces y magistrados que no cumplen con los términos establecidos.