Nación

Bush sin respaldo para ayudar a Latinoamérica


Las prioridades del presidente George W. Bush hacia América Latina, que quedaron de manifiesto durante su gira por la región, chocan en el plano doméstico con la oposición legislativa a votar el fast track y las preferencias arancelarias andinas, así como a hacer concesiones migratorias tras el 11 de septiembre.
Durante su reciente viaje a México, Perú y El Salvador, Bush reforzó los lazos de amistad con sus colegas latinoamericanos, a los que tuvo no obstante que mostrar las manos vacías en ayuda para la lucha antidroga, el fast track (vía rápida) y los temas migratorios, lo cual generó un sentimiento de frustración en la región, indicaron ayer varios analistas a la AFP.
Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, sostuvo que Bush "es el principal latinoamericanista en el Gobierno" estadounidense, pero no cuenta con suficiente apoyo en el Congreso ni en el resto de su administración para dedicar la energía y el capital político necesarios para impulsar iniciativas en la zona, especialmente después de los ataques terroristas.
"Bush se siente cómodo con los latinoamericanos, pero no tuvo nada concreto que ofrecer y creo que eso creó en el subcontinente una especie de decepción", concluyó.
"El presidente fue a la región sin ningún consenso del Congreso para apoyar una ampliación de la ayuda antinarcóticos" a los países andinos, "sin cosas concretas para ofrecer, y en ese sentido fue una oportunidad malgastada", coincidió Stephen Johnson, analista para América Latina de la Heritage Foundation, cercana al Partido Republicano.
La gira de Bush "no mostró ningún logro, con la excepción de enseñar la bandera estadounidense y fortalecer lazos con países amigos", agregó Johnson.
El "fast track", que el presidente necesita para negociar acuerdos de libre comercio sin interferencia del Legislativo, está estancado en el Congreso, al igual que la renovación del Tratado de Preferencias Arancelarias Andinas, que ofrecía hasta diciembre beneficios a Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia en productos alternativos al negocio de la droga.
111La oposición legislativa a las iniciativas de Bush hacen difícil que pueda ofrecer algo concreto.
Además, luego que la Fuerza Aérea peruana derribara por error un avión civil confundido con una nave que traficaba droga, que causó hace casi un año la muerte de una misionera estadounidense y su bebé, el Congreso mantiene suspendidos los vuelos de vigilancia antidroga en la zona andina.
En México, que busca ansiosamente la legalización de unos tres millones de indocumentados que trabajan en Estados Unidos, Bush se limitó a plantear un nuevo esquema para mantener la seguridad en la frontera, sin afectar el comercio. En El Salvador, entre tanto, faltó el anuncio de una fecha para comenzar a negociar el acuerdo de libre comercio entre Washington y Centroamérica.
Aún no hay una clara política hacia la región, salvo quizás en Colombia, donde hay señales de un mayor involucramiento luego que Bush pidió permiso al Congreso para ayudar militarmente al Gobierno colombiano contra las guerrillas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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