Una llamada telefónica a las 8:50 a.m. en el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS), desató una histeria colectiva y la movilización no planificada de varios estamentos de seguridad.
La llamada anunció que dentro del Complejo había una bomba. De inmediato, comenzó la evacuación de unos 900 pacientes, que nerviosos y algo confundidos fueron sacados en camillas o en sillas de ruedas bajo la lluvia.
Las molestias no se hicieron esperar. Familiares y pacientes se sintieron incómodos y preocupados pues, se suspendieron los servicios de hemodiálisis, incluso, una cirugía del corazón.
Unidades antiexplosivos de la Policía Nacional llegaron al lugar para encontrar la supuesta bomba, pero la noticia resultó ser falsa.
El director de la CSS, Guillermo Sáez Llorens manifestó su indignación por lo sucedido y en un comunicado la CSS informó que "por primera vez en la historia del país, el hospital más grande de la República fue objeto de esta reprochable acción".
Llorens no descartó que se trate de una acción por parte de los gremios médicos, pues le pareció extraño que esto coincida con la huelga médica.
Sin embargo, John Hoger, dirigente de la Coordinadora Médica Negociadora Nacional (Comemenal), calificó como un "juego sucio" la supuesta amenaza de bomba registrada en el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS), hecho que le atribuyen al director.
Tras la alarma, la CSS informó que todo ha vuelto a la normalidad en el Complejo Hospitalario y la administración tomará las medidas pertinentes para que las personas correspondienres respondan penalmente ante las autoridades judiciales por dicha acción.
Recientemente, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, sancionó la ley que dicta penas de 6 meses a 6 años de cárcel por el delito de terrorismo, como falsear sobre la existencia de material radioactivo, armas, incendio, explosivos, sustancia biológica o tóxica, de cualquier otro medio de destrucción.




