LOS trabajadores panameños celebran hoy su día con una nueva realidad. Los avances tecnológicos, las nuevas reglas del mercado y las conquistas logradas hacen del panameño un trabajador diferente en la región centroamericana.
Todavía hay temas que encienden las pasiones entre los sectores laboral, empresarial y gubernamental, como son los niveles de productividad y los emolumentos.
Incluso el porcentaje de panameños desocupados es materia de discusión. A pesar de que el Gobierno asegura que el desempleo bajó el último año de 11.8% a 9.6%, los sectores empresarial y obrero cuestionan la cifra y la ubican en tres o cuatro puntos más arriba.
A juicio del ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Reynaldo Rivera, la calificación y productividad del obrero panameño ha mejorado en los últimos años, logrando reducir la ventaja que sus colegas de países como El Salvador y Costa Rica mantenían.
Argumentó que la aplicación de programas de preparación y actualización a lo interno de las empresas ha sido determinante para lograr que el trabajador panameño mejore su calificación.
También destacó que el ambiente de diálogo y conversación para la solución de los conflictos entre obreros y empresarios favorece el desarrollo de las habilidades de los trabajadores.
No obstante, estimó que es necesario que el sistema educativo panameño se enfoque en una mayor preparación en las áreas técnicas de los estudiantes. Consideró que se hace mucho énfasis en las carreras tradicionales, sin tomar en cuenta que hay una gran cantidad de áreas en donde se requiere personal capacitado y no se aprovechan estas oportunidades por la falta de capacitación.
"Si bien hemos avanzado en la educación y preparación de los futuros trabajadores, es necesario redoblar los esfuerzos, debido a la gran competencia que impone un mundo globalizado", apuntó.
El Día de Trabajador se celebra en conmemoración a la gesta protagonizada en 1886, cuando un grupo de trabajadores de Chicago se enfrentó a la policía y a sus patronos para protestar por las "inhumanas" condiciones laborales que imperaban en la época, que incluían jornadas de trabajo de 12 horas.
Por su parte, Felipe Rodríguez, de la Asociación de Ejecutivos de Empresa (APEDE), estimó que las cosas no andan muy bien en el mercado laboral, debido a la deficiente preparación de los estudiantes.
"El trabajador panameño tiene todo el potencial de alcanzar niveles de productividad de países como Japón o Alemania, pero para llegar a ellos se necesita de un sistema educativo a ese mismo nivel", planteó.
Existen sectores como el agrícola - sostuvo - en que la productividad del trabajador panameño es muy baja y otros como la banca, marítimo y los servicios, en donde los empleados tienen un alto desempeño
"El problema básico de la productividad panameña es el déficit del sistema educativo, que no está alineado como las nuevas realidades y la formación del recurso humano que requieren las empresas hoy en día", enfatizó.
"Tenemos que crear una nueva generación de profesionales, trabajadores y obreros que puedan hacer frente a los nuevos requerimientos de productividad a nivel internacional y ello sólo se logra con educación", planteó.
En tanto, el director general del Instituto de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humanos (INADEH), Juan Planells, coincidió con la necesidad de aumentar los índices de productividad del obrero panameño, para enfrentar la creciente competencia.
"Es necesario adecuar las competencias de los trabajadores al mundo globalizado y a las necesidades locales que se presentan, y para ello se requiere de la actualización continua y de una buena formación", detalló.
Según Planells, la falta de productividad actual en algunas áreas se debe a la ausencia de instrumentos de capacidad para solventar las necesidades de acceso a nuevas tecnologías.
El secretario general de la Confederación de Trabajadores de la República de Panamá (CTRP), Guillermo Puga, aseguró que la productividad debe estar aparejada con una mayor remuneración.
Indicó que hay muchos empleadores que exigen altos niveles de productividad, en largas jornadas de trabajo, pero no compensan el esfuerzo con una buena remuneración, y ello produce desánimo entre los ahora llamados colaboradores.
Dijo que el problema básico en la preparación actual es el desface entre el sistema educativo local y las necesidades del mercado laboral. En este caso no hay una sincronía entre la preparación del estudiante y la realidad.
Capacitación y productividad, son la clave del éxito laboral
En el sector agrícola la productividad es baja, mientras que en la banca y el área marítima es diferente.