El “culecódromo” del Carnaval de la City se quedó pequeño para los cientos de panameños y turistas que disfrutaron ayer del último día de fiesta.
Caminar por la Cinta Costera se hacía difícil a medida que pasaban las horas, pues en cada esquina se encontraban personas bailando y cantando lo que está de moda: el choque, la zapatilla y la “guial” de la foto.
Pasadas las 6:00 p.m., el lujo se apoderó de la vía con los carros alegóricos de la reina del Carnaval, Yinela Yero, y el de la reina gay, Mereliz De La Fressange.
En el desfile participaron 31 delegaciones, entre carros alegóricos y comparsas. Una de estas fue la comparsa llamada Ñagare, que protestó en contra de las reformas al Código Minero.
El ministro de Turismo, Salomón Shamah, organizador de este evento, informó que presentará al Consejo de Gabinete una iniciativa para que una junta o comité organice el Carnaval en el 2012.
También dijo que se solicitará al Gabinete un crédito para pagarles las horas extras a las unidades de la Policía Nacional que trabajaron durante el Carnaval.
El titular de Turismo admitió que hubo algunas fallas de logística, como la falta de estacionamientos y entradas para personas de la tercera edad.
Quejas.
Los malos olores provenientes de los 70 baños móviles ubicados en los alrededores de la Cinta Costera se percibían inmediatamente. Por esta razón, las autoridades de la Región Metropolitana de Salud decretaron que los sanitarios incumplen con el horario de limpieza y la ubicación original.
En tanto, algunos vendedores que tenían sus puestos ubicados frente a los baños también se quejaron de los malos olores. Otra de las quejas de los vendedores de alimentos ubicados en la Cinta Costera fue el alto costo de los bloques de hielo, que alcanzaron los 18 dólares.
Si esto persiste, dijo Shamah, el próximo año comprará el hielo en Costa Rica.
Operativos.
La Región Metropolitana de Salud desalojó –la noche del Lunes de Carnaval– a 11 vendedores de alimentos por no portar los documentos correspondientes.
Mientras que a un grupo de vendedores ambulantes se le decomisaron nueve frituras y 12 serpentinas, de los cuales seis fueron multados y cinco citados al Ministerio de Salud.
Las multas por no tener el carné de salud y vender comida en mal estado van desde los 25 hasta 50 dólares.
En tanto, ayer hubo nueve desalojos y decomisos de mercancía, entre ellos, la que estaba putrefacta en manos de un ciudadano en estado de embriaguez.
La jefa de salud pública de la Región Metropolitana de Salud, Rubiela Velásquez, manifestó que la mayoría de los 93 manipuladores de alimentos a los que se les permitió vender en la Cinta Costera cumplió con las medidas sanitarias.
La basura en la Cinta Costera será recolectada, hoy, en horario de 6:00 a.m. a 9:00 a.m.