La vía que conduce desde Gualaca a Chiriquí Grande, en la provincia de Bocas del Toro, es peligrosa. Cuando la neblina se junta con la oscuridad y la lluvia es casi seguro que se dé un accidente en esta carretera.
Santos Molina, un transportista que cruza esta cordillera, explicó que las curvas son muy cerradas y se tiene que conducir con mucha precaución, porque la neblina impide ver la carretera que en algunas partes no tiene ninguna señalización.
Manifestó que en una curva después de Los Planes de Gualaca, el lugar donde ocurrió el fatal accidente de tránsito que cobró la vida de cuatro personas el fin de semana, se han registrado otros hechos similares.
En los análisis que se hicieron desde 1979 a 1980 se detectaron seis fallas en la actual vía que se hizo en forma paralela con el oleoducto.
Los movimientos telúricos, el frente frío y las lluvias permanentes a finales del año 2008 e inicio del 2009, provocaron los problemas que hay con esta carretera Transístmica que une a Chiriquí con Bocas del Toro.
Los conductores tienen que conducir con cuidado y muchos de ellos recomiendan que no se debe manejar a más de 80 kilómetros por hora, porque el mayor problema ocurre en horas de la noche.
Por su parte, Víctor Ríos, residente de Gualaca, considera que si una persona no conoce esta carretera, no debe transitarla en horas de la noche, ya que a veces tienen que parar el vehículo para ver si sigue la vía o un precipicio.