La comunidad de "El Futuro", ubicado en el sector de Torrijos - Carter, en San Miguelito, tiene las calles destruidas con enormes cráteres.
Frente a la Escuela Arnulfo Arias Madrid hay una carretera repleta de huecos que se llena de agua cada vez que llueve.
Los niños que se dirigen a sus clases deben evitar caer allí y ensuciarse el uniforme.
De acuerdo con Abraham Gotti, de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD), al año se realizan tres operativos de limpieza en cada uno de los corregimientos del distrito capital, pues sin importar los daños que los desperdicios produzcan al ambiente, muchos ciudadanos continúan lanzándolos en lugares no destinados para ello.
Los alrededores de sus propios hogares, los ríos, playas y quebradas se convierten en tinacos.
Manifestó que la situación se agrava en los corregimientos donde la pobreza es la nota característica.
"La mala disposición de la basura en el distrito de Panamá refleja un problema de educación", destacó Gotti.
Para incentivar el aseo se continuarán aplicando sanciones monetarias y para esto, los dos jueces de aseo tendrán 25 inspectores cada uno, quienes trabajarán en conjunto con los corregidores para así imponer multas a los peatones.
El acuerdo No. 205 del Consejo Municipal de Panamá, en el capítulo XIX, establece las prohibiciones, infracciones y sanciones a los que arrojen desechos sólidos de cualquier especie, animales muertos o partes de éstos, en vías y áreas públicas, aceras, parques y áreas de esparcimiento, lotes, ríos, playas, manglares, entre otros.
Las multas por depositar desechos no peligrosos en áreas no destinadas para ello van desde B/.50 hasta B/.5 mil.
Otra de las instituciones que se ha unido a esta cruzada es la Asociación Nacional para la Conservación (ANCON).
Todos los años realizan la limpieza de playas y costas en diferentes puntos del país.
Sólo en septiembre del 2006 partiparon 5, 515 voluntarios.