Un llamado al Gobierno panameño para que retome el proceso de diálogo con los indígenas naso hizo el Relator Especial de las Naciones Unidas Sobre la Situación de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas, James Amaya.
Planteó su “extrema preocupación” por los desalojos forzados y la destrucción de viviendas en las comunidades San San y San San Druy, en Changuinola, provincia de Bocas del Toro, hechos acaecidos el 20 de noviembre de 2009.
El Relator instó también al pueblo indígena a sentarse a “dialogar con las autoridades nacionales y juntos buscar un entendimiento sobre la base de respeto a los derechos humanos”.
Amaya pidió reparar el daño causado a las víctimas, incluyendo el pago de una indemnización.