La bancada de Cambio Democrático (CD) irá con candidato propio para la presidencia del próximo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional.
El candidato deberá salir entre los diputados Fernando Carrillo, del circuito 8-8, y Aris de Icaza, del circuito 8-5, así lo instruyó el presidente nominal del partido, Ricardo Martinelli Berrocal.
Las vicepresidencias del Legislativo serían negociables, se afirma en un comunicado del partido opositor, no obstante, la línea es no pactar con el panameñismo.
Martinelli instruyó al fiscal de CD, Tomás Martinelli, para que verifique el cumplimiento de las directrices políticas por parte de los diputados de la bancada.
En caso de incumplimiento, se podría abrir un proceso contra el o los diputados, conforme a los artículo 134 y 135 del estatuto de CD, que establece como causal de expulsión, "el incumplimiento manifiesto público o notorio de las decisiones y directrices públicas emanadas de los organismos del partido".
Para la escogencia de la directiva del periodo anterior, 13 diputados de CD no acataron la línea del colectivo y decidieron apoyar al diputado disidente del PRD, Rubén De León.
La incidencia del oficialismo fue tal, que estos diputados le dieron su voto a Katleen Levy, del Panameñista, para la primera vicepresidencia, a pesar de que CD postuló a Dalia Bernal, de amplia trayectoria en el hemiciclo.
Para el próximo 1 de julio, cuando se inicia el tercer periodo de sesiones, las intenciones del oficialismo son volver a postular a De León para la reelección, así como al resto de la directiva.
En la actualidad, la presidenta encargada de Cambio Democrático es Alma Cortés, aunque la presidencia nominal todavía la conserva el expresidente Martinelli.