El gobierno colombiano aceptará un ofrecimiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF) para organizar en Panamá un encuentro con autoridades de ambos países, medios de comunicación y representantes de la sociedad civil en el que se logre "un diálogo franco" sobre la construcción de la carretera a través del "Tapón del Darién".
La información fue dada por Juan Lozano, alto asesor presidencial de Colombia, durante un encuentro celebrado en Cartagena de Indias en el marco del Congreso de la Cámara de Infraestructura que inició el pasado miércoles 23 de noviembre.
La actividad concluyó con una reunión el sábado en la que estuvieron presentes, además de las autoridades colombianas y los miembros de la Cámara Colombiana de la Infraestructura; representantes de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) y medios de comunicación social de ambos países.
Lozano sostuvo que se deben respetar las decisiones de los colombianos y panameños, pero "evacuemos completamente el cuestionario", refiriéndose a las dudas que existan aún en torno al tema.
Pese a que en el evento se presentó un estudio sobre la ruta más conveniente para la construcción de la carretera, Lozano aclaró que no se trata de la postura oficial. "Éste era un encuentro emanado de un foro gremial del sector privado", indicó.
Se plantearon costos: $231 millones; se pavimentarían 108 km. que permitirían viajar por carretera desde Alaska hasta Argentina. En el tramo comprendido entre Colombia y Panamá se cruzarían 35 comunidades en 1.7 hora aproximadamente.
No obstante, para Lozano, la presentación del informe obedece a que el gobierno colombiano ha ido definiendo "metas específicas con fechas concretas para cada uno de los centenares de proyectos del plan de desarrollo".
A juicio de Lozano, lo significativo de esta iniciativa es que hay "voluntad política al más alto nivel para el diálogo fraterno".
Entre tanto, Mauricio Ramírez Kappel, director del Instituto Nacional de Vías de Colombia, fue más emotivo al manifestar: "ojalá no nos toque morirnos sin ver construida la carretera".
Lo cierto es que en Panamá desde hace ya varios meses se vienen escuchando voces que argumentan su negativa a la construcción.
Ligia Castro, administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente, dijo en su momento que "en estos cinco años no hay carretera por Darién". Sus declaraciones surgieron luego de la reunión que sostuvieron los mandatarios de ambos países a inicios de noviembre del 2004 en la Casa de Huéspedes de Cartagena.
Una de las razones esgrimidas por Castro es que Panamá no podía decir sí a esta carretera luego de haber derogado un decreto que permitía la construcción de una vía por el Parque Barú en Chiriquí.
Unos meses después, Héctor Alemán, ministro de Gobierno y Justicia, señaló que "hay razones suficientes para que no podamos asentir a la solicitud del gobierno colombiano".
La extensión de la carretera en territorio colombiano sería de 90 kilómetros. Mientras que en Panamá abarcaría 58 kilómetros. Unas 39.6 hectáreas de cobertura boscosa serían removidas.