Habitantes del poblado colombiano de Juradó, fronterizo con Panamá, se declararon dispuestos a nacionalizarse panameños y colocaron banderas del vecino país en sus humildes viviendas, en protesta por el abandono que sufren del Estado colombiano, informaron ayer en Bogotá medios de prensa.
De acuerdo con informes coincidentes de los diarios El Tiempo y El Espectador de Bogotá, los pocos habitantes que permanecen en Juradó tras el violento ataque perpetrado el pasado 12 de diciembre por la guerrilla marxista de las FARC, izaron la bandera de Panamá.
El ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en el que murieron 24 infantes de marina de la cercana base naval, dejó semidestruido el humilde poblado, localizado sobre la costa Pacífica y distante 944 km. al noroeste de Bogotá.
Tras la incursión insurgente, unos 400 habitantes de Juradó se refugiaron en el poblado panameño de Jaqué, quedando en el lado colombiano unas 620 personas, que decidieron ondear la bandera panameña sobre los techos de paja de sus viviendas construidas en guadua (especie de bambú).
La decisión de izar la bandera panameña la tomaron luego de que los refugiados en Jaqué se declararon dispuestos a adquirir la nacionalidad de ese país, precisó El Tiempo en su informe.
"La verdad es que a través de la historia en gobierno central no le ha dado soluciones a nuestros problemas.Y está claro que en Colombia hay que protestar porque sino no se consigue nada. La idea es que nos escuchen", declaró a El Tiempo el alcalde de Juradó, Manuel Mena.
"Creo que somos la única frontera en el mundo donde no hay presencia militar y eso es lo que queremos. No estamos pidiendo cosas imposibles para el gobierno", agregó el burgomaestre, quien aclaró que él no está promoviendo la protesta de los habitantes que quedan en Juradó.
Al conocer la protesta, el ministro de la Defensa, Luis Fernando Ramírez, y el comandante de las Fuerzas Armadas, general Fernando Tapias, rechazaron ayer la actitud de los pobladores de Juradó y afirmaron que en la zona sí hay presencia de la fuerza pública.
El ministro consideró la actitud de los habitantes de Juradó como "una forma de llamar la atención, pero de manera innecesaria, pues allá hay presencia del Estado", dijo.