El Tribunal Superior del Cuarto Distrito Judicial, confirmó una pena de 40 meses de prisión para un empresario de origen jordano, quien fue acusado del delito de incendiarismo intencional en un almacén, para cobrar tres pólizas de seguro.
La decisión del tribunal mantuvo la condena impuesta inicialmente por el Juzgado Segundo de Circuito de Los Santos, a Ribhi Asad Kusbeth, por el incendio ocurrido la noche del 15 de noviembre de 1993, en el almacén La Salvación, ubicado frente al Parque Porras de la ciudad de Las Tablas.
En el fallo se estableció que las pruebas concluyeron que se trató de un incendio provocado, a raíz de haber enchufado en la parte inferior de la caja registradora, la cual estaba conectada a una bobina, induciéndose el calor necesario para encender las bolsas plásticas que contenían gasolina, colocadas previamente en las mesas y ganchos donde se guardaba ropa.
Dentro de la resolución expedida por el tribunal, se establece que el incendiarismo no es un delito que consuma con un daño determinado, sino que se toma en cuenta el riesgo colectivo que entraña la acción delictuosa.
El sindicado mantenía tres pólizas de seguro por un monto de B/. 126,000 que había adquirido tres meses antes de producirse el siniestro, que arrasó la totalidad del almacén La Salvación y las que pretendía cobrar tras el fuego.
También se informó que en la investigación se acreditó que el propietario del almacén señaló que desconocía las causas del fuego y que se encontraba en su residencia de la ciudad de Chitré, cuando recibió una llamada telefónica en donde se le informaba de la destrucción de su almacén.
En el juzgado primero de Veraguas también se abrió una investigación contra Mahmoud Wajid Hamoud por su presunta relación con el incendio del almacén La Fiera, suscitado el 14 de septiembre de 1993.
En este caso el Cuerpo de Bomberos de Veraguas estableció que el fuego se originó por la existencia de bolsas plásticas con thiner, entre los anaqueles con ropa, sustancia que no se vendía en el citado establecimiento.
La Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos ha investigado varios incendios sospechosos de haber sido ocasionados por sus propietarios para cobrar las pólizas de seguro, luego que no han podido vender las mercancías adquiridas para los últimos meses del año.