El Juzgado Sexto de Circuito de lo Civil condenó a los responsables de la muerte del fanático de béisbol, Ricardo Vega, a pagar un resarcimiento económico por la suma de B/. 2.3 millones.
El hecho ocurrió el 5 de noviembre de 2003 en el Estadio Nacional cuando al inicio de un juego internacional de béisbol, fuegos artificiales estallaron en las gradas y alcanzaron a Vega , de 41 años e hirieron a Carlos Julio, 37 años; su hijo del mismo nombre, de 11 años y a Yorelis Cerrud, de 19 años.
Los beneficiarios en esta demanda civil lo constituyen las hijas de Vega, Emili, Nicole y Michelle como los vecinos que le acompañaron al juego, Carlos Julio y su hijo Carlitos, quienes sufrieron graves quemaduras y daños psicológicos.
En este caso, el juez Víctor René García condenó a John Robinson Espino, propietario de la Pirotécnica Guararé; a la Cervecería del Barú, S.A.; a la Dirección y Administración de Empresas, S.A. (DAESA) y al Patronato del Estadio Nacional de Béisbol a pagar solidariamente, a las menores, la suma de B/. 21 mil en concepto de reparación de daño emergente o materiales.
Ordenó pagar la suma de B/. 750 mil en concepto de lucro cesante; la cantidad de B/. 1 millón 500 mil en reparación de daños morales y psicológicos a las niñas Vega. La condena insta a pagar en concepto de daño emergente la suma de B/. 150 mil a los demandantes Carlos Julio Joseph y su hijo Carlos Julio Solís.
La familia Julio, incluyendo a la señora Josefina Solís de Julio recibirá una indemnización por daños psíquico desglosada en B/. 500 mil para el menor Carlitos Julio; B/. 100 mil para el padre Carlos Julio Joseph y para la madre B/. 100 mil.
"Espero para el primer semestre del año que viene tener el disco nuevo, " explicó. Aunque consideró que era temprano para hablar del nuevo material, el cantautor dijo que mantendrá el estilo que ha identificado sus últimas producciones.