El Juzgado Sexto Penal aplicó una condena de 58 meses de prisión al coronel (r) de las antiguas Fuerzas de Defensa, Julián Melo Borbúa, por su presunta relación con una organización dedicada al trasiego de estupefacientes hacia Estados Unidos.
Dentro del proceso también se condenó a 108 meses de cárcel a Jaime Muñoz y a Jaime Soto por su presunta vinculación con la citada red criminal. Según la investigación, Melo Borbúa actuó como intermediario entre ambos colombianos.
La investigación concluyó luego que el tribunal ordenó a la Fiscalía Primera de Drogas realizar una ampliación de las pesquisas para determinar la participación exacta de Melo Borbúa en el trasiego de los estupefacientes.
La detención de Melo Borbúa por parte de la Fiscalía de Drogas se logró mediante una operación encubierta realizada con agentes de la Policía, quienes lograron su arresto junto a otro grupo de personas.
El coronel (r) mantenían una serie de negocios en la ciudad capital, entre los que se incluía una agencia de viajes. Este se dedicó a estas actividades comerciales tras la invasión de diciembre de 1989.
Borbúa es uno de los pocos miembros de las fenecidas Fuerzas de Defensa que aún guarda prisión por su presunta participación en actos delictivos. Entre los militares todavía detenidos se encuentran Nivaldo Madriñán Aponte, Luis Córdoba, Lenín Miranda y Heráclides Sucre.
La defensa de Borbúa ha negado los cargos imputados en su contra y ha señalado que a éste se le ha intentado vincular con un supuesto trasiego de drogas, pero que no tuvo ninguna participación en estos hechos.
El militar permanece en prisión desde el 2001 en espera que se ejecute la audiencia de fondo en donde se determinará su culpabilidad o inocencia.