Tres tripulantes de la embarcación de carga Reefer III vieron su vida en peligro, luego que la fuerte brisa y el oleaje del frente frío provocó que este buque fuera arrastrado hasta el parque de la calle primera, en la provincia de Colón.
Gonzalo Escobar, tripulante de la embarcación Reefer III, fue el primer hombre en ser rescatado gracias al trabajo coordinado del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC); los Bomberos y la Cruz Roja de Colón.
Otros de los tripulantes rescatados fueron Guillemo Barca y Alfonso Fentana.
Esta embarcación fue arrastrada en horas de la noche del lunes y todavía en la mañana del lunes se sentían los fuertes oleajes.
Mientras, en la provincia de Bocas del Toro, un verdadero milagro ocurrió en la comunidad del Teribe, cuando el martes, en horas de la tarde, aparecieron sanos y salvo seis jóvenes pescadores que fueron arrastrados por una cabeza de agua, cuando buceaban.
Ellos salieron el domingo hacia un sector conocido como Michilá, cerca a la cabecera de la quebrada Bonyic; el lunes, en horas de la tarde y bajo un candente sol, los jóvenes buceaban en grupos de dos y cuatro, sin saber que el peligro acechaba.
Oleajes.
No les dio tiempo para nada, solamente sintieron el golpe del agua.
Erasmo William, uno de los pescadores dijo entre sollozos, que solamente vio como la corriente arrastraba y desaparecía a su sobrino Daniel Artola de apenas 16 años de edad.
La madre de cuatro y de crianza de uno, María Durán, manifestó que cuando recibió la noticia sintió que sus hijos no estaban muertos, por ello salió a las 6:00 a.m., de ayer a buscarlos y luego de caminar seis horas los encontró.
En la búsqueda, además, participó personal del SINAPROC, IPACOOP, amigos y familiares quienes vieron a los jóvenes que caminaban, cuatro por un camino, dos por otro; golpeados y hambrientos, pero con vida.
Por otro lado, en la provincia de Chiriquí, las condiciones climatológicas han mejorado en el distrito de Boquete y las puertas de la Feria Internacional de Las Flores y del Café abrieron ayer a los cientos de visitantes que acuden a este evento.
No se han registrado daños, ni tampoco el río Caldera se desbordó y las actividades en el distrito de Boquete se desarrollan de manera normal.
El alcalde de Boquete, Manolo Ruíz, hizo un llamado a los panameños y turistas para que visiten la feria.