Las protestas y cierres de calles que protagonizan los jubilados en exigencia de un aumento en sus pensiones está acabando con la paciencia de los conductores que intentan transitar por las diferentes vías de la capital.
La desesperación por pasar por la vía Transítmica llevó a un conductor a bajar un ataúd que transportaba en su vehículo, sin dejar de lado la cantidad de autos que han sido golpeados al intentar cruzar sobre la barricada improvisada por los jubilados.
Por tercer día consecutivo los jubilados mantienen cerrado el paso de los vehículos por esta importante vía, paralelo al cierre que protagoniza otro grupo en el sector de Pedregral y el puente sobre el río de Changuinola en la provincia del Bocas del Toro.