Cientos de conductores que han sido sancionados por manejar en estado de embriaguez se pasean en sus autos por las calles, pese a que esta infracción acarrea una multa de B/ 150 y la suspensión de la licencia por tres meses.
Se trata de un nuevo “modus operandi” que descubrió la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), donde el conductor, después de ser multado, presenta una denuncia por un supuesto robo en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ). La persona lleva copia de la denuncia a Sertracen y en minutos obtiene un duplicado por B/ 25.
Ricardo Fábrega, director de la ATTT, informó que esto ocurre debido a que las boleteras electrónicas que tienen los inspectores en las calles no están en línea con la base de datos de Sertracen. Además, si la infracción es impuesta a través de una boleta manual, la situación se complica porque registrar esa boleta toma tiempo.
Advirtió que estas personas están incurriendo en un doble delito, pues al presentar la denuncia, tienen que declarar bajo juramento que la licencia fue extraviada o robada. “Nos dimos cuenta porque tenemos cientos de licencias en nuestro despacho y es extraño que hayan pasado más de tres meses y no las retiran”, dijo.