Unas 200 reses han sido hurtadas al empresario Guido Martinelli de su finca en el área de Soná, provincia de Veraguas, confirmó José María Rodríguez, director nacional de la Sección Investigativa de Hurto Pecuario de la Policía Técnica Judicial. Martinelli, propietario de las compañías ganaderas Tobalico, Filipinas y Cenegal, en Soná, afirmó que fue víctima de delincuentes a quienes sin saber que traían en mano, contrató para ocupar puestos claves en cuanto al manejo de estas tres fincas reconocidas en la provincia y el país.
El asunto explotó en enero de este año cuando se realizó, con personal de amplia experiencia y capacidad, un inventario de los animales en la finca y evidentemente existía un faltante, lo que fue confirmado en en el mes de abril, luego de lo cual se dio parte a las autoridades que iniciaron la investigación que en la actualidad está por culminar.
Según Martinelli, de manera sistemática estos personajes estuvieron hurtando sus animales, alterando los conteos en los inventarios, creando muertes fraudulentas, dejando morir algunas otras, infectando su ganado con enfermedades como la brucelosis, todo ello para crear confusión y poder cumplir con sus oscuros propósitos. Rodríguez sostuvo que no se puede negar el incremento que se ha dado en el país en cuanto a este tipo de delito, a tal punto que ya han aparecido bandas organizadas en el distrito de Antón, en Coclé, donde recientemente se desarticuló y puso bajo arresto a una de estas células delictivas.
Según detalló, los mismos se dedicaban al cuatrerismo utilizando el método del sacrificio en los potreros, para luego sacar sólo la carne y llevarla a los centros de venta, llegando a los consumidores sin ningún control sanitario. Mencionó un caso similar en Las Palmas donde también han sido sustraída gran cantidad de animales. Aclaró que en Veraguas todavía no se puede hablar de una banda organizada, aunque en este caso existe una cadena de personas que delinquieron y para ello tuvieron que mantener cierto grado de organización.
Por su parte, Martinelli señaló que sus fincas ganaderas llegaron a tener porcentajes de mortalidad totalmente absurdos que no se registran en condiciones normales, sobre todo cuando se trata de una finca con los más estrictos controles de calidad, donde los animales están en potreros con pastos mejorados, se les alimenta con los mejores complementos alimenticios, y sobre todo se gastaban grandes cantidades de dinero en medicinas.
Destacó que se dedican a la cría y venta de animales Braman y Beff Masters puros, siguiendo las mejores líneas genéticas provenientes de Estados Unidos, lo que les ha hecho merecedores de importantes premios a escala nacional e internacional.
Es precisamente de esta calidad de animales y otros de lechería, de donde se sustrajo ilegalmente gran cantidad de unidades, que según las estimaciones, sobrepasan los 250, lo que se suma a los robos en medicamentos, material de trabajo, alimento, deterioro de la calidad de algunas vacas, disminución de la producción lechera y el deterioro del equipo agrícola, entre otros aspectos.
En cuanto a las razones que han permitido que estos actos delictivos, tanto el inspector Rodríguez, como Martinelli coincidieron en manifestar que las autoridades de vigilancia deben cumplir con un papel activo en cuanto a la prevención de este delito, puesto que existen las leyes vigentes, sin embargo, son violadas de manera flagrante.