En medio de carencias, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá (BCBRP) realizó un acto solemne para recordar la tragedia conocida como El Polvorín, hecho que cumplió 102 años y en el que perdieron la vida seis miembros de esta entidad.
En el acto se recordó la valentía y labor de los "camisas rojas" quienes arriesgan sus vidas diariamente, y así mismo las carencias que presentan este tipo de profesionales para continuar con su trabajo.
El director general del BCBRP, el coronel, Jaime Villar, dijo que los bomberos siguen adelante con disciplina, honor y abnegación, pero en los 128 años que poseen como institución "muchas cosas se debilitan".
Entre ellas, destacó el desgaste de sus instalaciones y la necesidad de dotarse de carros de extinción, equipos de rescate, ambulancias, equipo de respiración autónoma y otras herramientas como mangueras.
Villar mencionó que los bomberos no solo apagan fuego, sino que también son rescatistas; además, en las labores de extinción se debe evitar que a futuro, los bomberos sufran de cáncer de pulmón.
En efecto, indicó que varios bomberos sufren de esta enfermedad producto de su ocupación y por la falta de equipo durante años.
Según el director, el presidente, Juan Carlos Varela mostró voluntad para que se acondicionen sus recintos y se equipe al personal.
El coronel detalló que en un quinquenio necesitarían 400 millones de dólares para "llevar a esta institución al siglo XXI".
La tragedia
El 5 de mayo de 1914, un incendio consumió un edificio de mampostería ubicado en la vía Bolívar y donde se encuentra hoy día el Hospital Santa Fe.
En el inmueble se custodiaba material explosivo (barriles de pólvora, cajas de dinamita y nitroglicerina) y cuando los bomberos llegaron a la escena, ocurrió una explosión que dejó varios muertos y heridos, que hoy son héroes para los bomberos.