La Iglesia Católica consideró que una Constituyente popular y democrática es una acción urgente e ineludible para que el país no continúe dando tumbos que ponen en peligro las bases de la convivencia democrática.
En la carta No. 53 de la Pastoral Social Cáritas-Panamá, organización de la Iglesia Católica, se establece que el país debe hacer un alto y discutir profundamente sobre la violencia estructural promovida por el sistema económico neoliberal que excluye y margina a las grandes mayorías nacionales.
Señala que el desconocimiento de estos sectores trae consigo la imposición de políticas antipopulares y antinacionales. Agrega que una Asamblea Constituyente para que sea auténticamente popular y democrática debe estar libre de las ataduras de los actuales mecanismos electorales y de los poderes constituidos.
A la vez califica como bochornosos los acontecimientos escenificados en la Asamblea Legislativa el 1 de septiembre pasado, que demuestran que aún no se han eliminado las viejas prácticas de la oligarquía criolla.
Consideró que estas situaciones llevan a la necesidad de realizar una revisión del contenido y la forma en que está organizado todo el andamiaje jurídico y la propia Carta Magna que rige los destinos del Estado panameño.