Nación

Continúa desacuerdo por hidroeléctrica en la comarca

Ministro de Gobierno indicó que la acción de los indígenas es ilegal y pidió que prime ‘la sensatez’. Sector agropecuario teme que se repitan los enfrentamientos de febrero y con ello las pérdidas.


Luis C. Aguilar V. (luis.aguilar@epasa.com) / PANAMA AMERICA

El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco continúa siendo la manzana de la discordia entre las comunidades ngäbes y buglés y las autoridades gubernamentales.

Mientras en la ciudad de Panamá las autoridades del Gobierno insisten en que no hay razones para que los grupos originarios protagonicen actos de violencia, la dirigencia ngäbe buglé aseguró que el Gobierno y la empresa hidroeléctrica están violando lo pactado en el diálogo que se dio hace dos meses en la sede del organismo de las Naciones Unidas, en Panamá.

Ante los recientes enfrentamientos, donde grupos ngäbes y buglés intentaron entrar al proyecto Barro Blanco, el sector empresarial pidió prudencia para evitar enfrentamientos lamentables, similares a los registrados en febrero del 2012.

Protestas.
Ayer en el distrito de Tolé, provincia de Chiriquí, un grupo de aproximadamente 90 indígenas trató de tomarse el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco. Silvia Carrera, cacica comarcal, reiteró que pese a que hay grupos protestando, no significa que haya división en la comarca.

Carrera aseguró que en la comarca hay descontento porque el Gobierno y la empresa que construye Barro Blanco continúan incumpliendo los pactos logrados en la mesa del diálogo.

“Hemos pedido a las diferentes comunidades que se mantengan vigilantes, para que se cumpla lo pactado, pero no hemos autorizado actos de violencia”, sostuvo Carrera, al tiempo que advirtió que las conversaciones se mantienen.

Según explicó Carrera, el grupo técnico mantiene un avance considerable en los trabajos, pero aún así la empresa insiste en incumplir lo acordado.

Adverso al tono conciliador de Carrera, Mijita Andrade, cacica suplente, manifestó que las intenciones por tomarse el objetivo del proyecto Barro Blanco continuarán hasta que las autoridades gubernamentales intervengan para que se suspenda. Negó que los manifestantes se constituyan en simples delincuentes, como han dicho algunas autoridades del Gobierno.

Postura. Para el ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, no se puede parar un proyecto que se está desarrollando dentro del marco de la ley.

Fábrega reveló que los indígenas están violando la ley, porque actúan dentro del área concesionada y provocan con acciones de fuerza.

Quien también se refirió a los enfrentamientos fue el ministro de Comercio e Industrias, Ricardo Quijano, quien pidió a los grupos manifestantes que se sienten a dialogar.

Reconoció que quienes están protagonizando los actos violentos no formaron parte de la mesa que discutió ese tema en marzo pasado.

A juicio de Quijano, los manifestantes están realizando un “trabajo político”, dentro de ellos, porque se sienten excluidos.

Quijano advirtió que Barro Blanco es un proyecto beneficioso para la comarca y el país. Insistió en que hay que respetar la seguridad jurídica de la nación.

El ministro coincidió con Carrera, en cuanto a que aún no se ha hecho el peritaje.

Empresarios.
Mientras en Tolé los grupos indígenas se mantienen vigilantes de los acuerdos pactados, el sector comercial observa con preocupación los acontecimientos. “Nuestro gremio aspira a que los temas que generan conflictos entre las comunidades ngäbes y buglés y las autoridades, puedan resolverse mediante el diálogo y la oportuna disposición hacia los espacios de entendimiento, respetando los derechos ciudadanos y la propiedad privada”, indicó José Luis Ford, presidente encargado de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP).

Yaris Morales, presidenta de la Sociedad de Productores y Comercializadores Agrícolas, abogó porque las autoridades encuentren el mecanismo para evitar posibles afectaciones como las ocurridas en febrero de este año, cuando las protestas indígenas dejaron pérdidas millonarias.

Pidió cautela, al tiempo que recordó que las protestas pasadas provocaron desabastecimiento y encarecimiento de los productos.

Lo que dijo Morales en torno a posibles afectaciones.

  • Ningún conflicto es bueno para la economía del país y eso quedó demostrado con los enfrentamientos de febrero, que provocaron pérdidas millonarias cuando los productos provenientes de Chiriquí no pudieron llegar a los diferentes mercados.
  • Productor y comercializador.


fecha edicion
old id
819068
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América