Unos 300 reos del pabellón No.1 de la cárcel La Joya pudieron haber escapado el pasado 21 de enero si las autoridades de ese centro penal no hubiesen descubierto a tiempo el túnel de 12 metros cavado por los reclusos, detalló ayer la directora del Sistema Penitenciario Nacional, Concepción Corro.
La funcionaria especificó que la fuga no solo hubiese favorecido a los internos de la celda donde se comenzó a cavar el túnel, sino también a los de las otras que carecen de mecanismos para evitar los intercambios. Un gran número de los detenidos de este pabellón purgan penas por delitos graves.
Manifestó que las investigaciones sobre este hecho continúan y no involucran a ningún miembro de la Policía Nacional que custodia el reclusorio. De hecho, fueron éstos los que descubrieron el túnel cuando hacían una revisión de la celda y se intentó agredirlos.
Corro, quien precisamente ayer se encontraba en la Corte Suprema de Justicia analizando diversos tópicos del Sistema Penitenciario, expresó que los internos no utilizaron ningún instrumento externo para cavar el túnel, sino que usaron las platinas que ellos mismos confeccionan dentro del penal. Indicó que las pesquisas que se realizan no han sido fáciles debido al código del silencio que impera entre los mismos reclusos.
El conducto que elaboraron los internos del pabellón No. 1 de La Joya fue cavado casi a la perfección, y además de los 12 metros de largo tenía una profundidad superior a los 10 pies, siguiendo el mismo canal de la letrina.