El contralor de la República, Gabriel Castro, reveló ayer que su despacho investiga las denuncias sobre la presunta existencia de quienes cobraban sin trabajar ("botellas") en el engranaje gubernamental y que incluso se han registrado casos de personas que desconocen el uso de sus nombres para el cobro de los cheques.
Castro, quien se encuentra recuperado de sus quebrantos de salud, explicó que su despacho ha recibido una serie de denuncias sobre la existencia de "botellas" en diversas instituciones de gobierno, pero que es necesario se le adjunten las pruebas correspondientes para determinar la validez de las informaciones.
El jefe de las finanzas públicas detalló que se encuentran en el proceso de recabar las evidencias, y que en aquellos casos en donde se han usado nombres de personas ajenas para actos irregulares, se podría estar incurriendo en el delito de falsedad, penado por la ley.
Explicó que ayer se reunió con el procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, para conocer el estado de los expedientes remitidos a funcionarios de instrucción sobre presuntas lesiones patrimoniales contra el Estado.
Dijo que el cobro de salarios sin trabajar en el Estado constituye un delito, pero que a la fecha no se pueden revelar los nombres de las personas relacionadas con estas irregularidades. Añadió que se debe investigar las denuncias con mucho cuidado.
La nueva administración gubernamental denunció que el pasado gobierno, durante los últimos días de gestión, nombró una serie de "botellas" con la intención de crear conflictos a las nuevas autoridades.
Castro también negó las versiones de que el pasado gobierno dejó las arcas públicas vacías y explicó que ello se debió a la ejecución casi total del presupuesto y a las "grandes inversiones de carácter social realizadas".