La Convención de Ginebra no solo tipifica la toma de rehenes en una acción militar como un "delito grave", sino que obliga a los países suscritos -incluyendo a Panamá- a tomar medidas para sancionar penalmente a las personas que hayan incurrido en esta acción.
El tema cobra vigencia luego de que un informe secreto de la Policía Nacional revela que el actual director de la entidad, Gustavo Pérez de la Ossa, fue dado de baja en 1990 por “afectar el prestigio de la institución policial” al secuestrar a ciudadanos estadounidenses durante la invasión a Panamá.
La Convención de Ginebra, en su Artículo 146, establece que “las partes contratantes tendrán la obligación de buscar a las personas acusadas de haber cometido u ordenado cometer cualquiera de las infracciones graves, y deberá hacerlas comparecer ante los propios tribunales, sea cual fuere su nacionalidad”.
El enunciado agrega que “podrá también, si lo prefiere, y según las condiciones previstas en la propia legislación, entregarlas para que sean juzgadas por otra parte contratante interesada, si ésta ha formulado contra ella cargos suficientes”.
Ayer, el ex director de la fenecida Policía Técnica Judicial (PTJ), Jaime Abad, reiteró que lo que subyace en el fondo de este caso es la posibilidad la comisión de un delito y una clara violación al Convenio de Ginebra de 1949.
Abad, quien trabajó en la elaboración del plan de seguridad de este Gobierno, destacó que el reglamento disciplinario de la institución -que regía en ese momento- establecía que "la persona que haya sido dado de baja de forma deshonrosa no puede ser reintegrada a la institución".
Además, el Artículo 56 del actual Reglamento Disciplinario de la Policía Nacional señala que “la destitución implica la desvinculación definitiva de la Policía Nacional y conlleva la eliminación del correspondiente escalafón”.
Contrario a esto, Oswaldo Fernández, ex director de la Policía Nacional, dijo que el actual reglamento disciplinario no aplica en el caso de Pérez de la Ossa, toda vez que no fue parte de la carrera policial.