Varios convencionales arnulfistas chiricanos se reunieron con el precandidato presidencial Víctor Juliao en la comunidad de Sortova, distrito de Bugaba. Los dirigentes arnulfistas le expresaron a Juliao que Bugaba es uno de los bastiones más grandes que tiene el arnulfismo y que desde ese distrito han comenzado las campañas de triunfo, tanto del doctor Arnulfo Arias, como de la actual mandataria, Mireya Moscoso, y que ahora, la historia se repite con él.
Antonio Guerra, anfitrión de la reunión, le dijo a Juliao y a todos los convencionales que se sentía orgulloso del escogimiento de su residencia humilde de Sortova para efectuar esta encuentro. Agregó que esa ha sido la política del arnulfismo, de reunirse con la humildad que siempre ha caracterizado a quienes siguen la doctrina del "líder de los líderes".
Los convencionales coincidieron que "ni las amenazas, ni las torceduras de brazos, ni mucho menos las intimidaciones de algunos Padres de la Patria, lograrán cambiar su decisión de votar el 22 de junio, en Penonomé, por uno de los arnulfistas de mayor trayectoria, de más sacrificio y de mayor experiencia como lo es Juliao".
El estudio realizado con una muestra de 250 trabajadores infantiles domésticos tenía 24% varones y el 76% mujeres procedentes de las provincias centrales (Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos); de áreas marginales de la provincia de Panamá como Pacora, Chilibre, Alcalde Díaz, Arraiján, Veracruz; o de corregimientos del área metropolitana con altos índices de criminalidad como El Chorrillo y Santa Ana. El 80% era de origen étnico latino y el 20% restante de origen negro e indígena en el rango de edad de 8 a 17 años.
El trabajo doméstico, de acuerdo con la OIT, es una forma de violación de los derechos humanos ya que encubiertamente y bajo la connotación de ayuda, estas personas menores de 18 años con carencias económicas, se ven sometidas a un sinnúmero de oficios como limpiar, cocinar y cuidar otras personas, tareas que muchas veces son inapropiadas para sus edades. Estas actividades implican riesgo que puede afectar su desarrollo integral y su derecho a la educación.
Se enfatiza que esta manifestación es producto de la pobreza y su origen radica en los problemas estructurales de los países, cuyas economías y política social no benefician a los sectores marginados, desconociendo los gobiernos esta situación como un problema social que debe ser atendido. Panamá se ubica entre los países de la región con el porcentaje más alto de trabajo infantil doméstico, con un 13.8%, seguido de República Dominicana.