La jurista costarricense Elizabeth Odio, candidata a juez de la Corte Penal Internacional (CPI), afirmó ayer que cuenta con el apoyo de su país, Panamá, Honduras, Belice, Paraguay, Ecuador, y algunas naciones del Caribe, cuyos nombres no precisó.
Odio, ex vicepresidenta de Costa Rica, dijo en una conferencia con la prensa extranjera en San José, que la constitución del CPI es "una ocasión histórica, pues se trata del paso más importante de la comunidad internacional después de la creación de las Naciones Unidas en 1945".
"Es la oportunidad de consolidar un mecanismo para defender la paz y seguridad internacional", pues la Corte se dedicará a juzgar crímenes de guerra, violaciones masivas de los derechos humanos, genocidios y agresiones entre Estados, manifestó.
La costarricense, que fue vicepresidenta del Tribunal Penal para juzgar los crímenes de guerra cometidos en la antigua Yugoslavia, indicó que la elección de los jueces del CPI se realizará en la primera semana de febrero en la sede de la ONU en Nueva York. Los 82 países, según el estatuto de Roma, instrumento que dio origen a la Corte, elegirán un total de 18 jueces, de entre 45 candidatos de todo el mundo.
De los jueces electos, al menos seis deben ser mujeres, y un mínimo de tres de origen latinoamericano, se debe respetar la representación geográfica y de género, señaló la jurista. Latinoamérica presentó un total de nueve candidatos. Odio es la única representante de Centroamérica y México, y deberá competir con los candidatos de Trinidad y Tobago, Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela, Perú, Bolivia y Colombia.
La tica aseguró que existen grandes esperanzas de que este tribunal contribuya a acabar con la impunidad en el mundo a pesar de que "faltan muchas cosas por hacer". Entre las labores pendientes destacó "la no ratificación de países como Estados Unidos, India, China y Japón, que son problemas que la misma Corte debe solucionar con su labor".
"La CPI no es la receta mágica, pero está comprobado que sin mecanismos jurisdiccionales ninguna sociedad puede vivir en paz, y en esa labor países pequeños como Costa Rica y Panamá han levantado su voz", subrayó. Odio explicó que existirán tres vías para que un caso llegue al conocimiento de la Corte, la primera es que el Consejo de Seguridad de la ONU lo presente por considerar que pone en riesgo la paz internacional.
La segunda, que un Estado parte denuncie crímenes de guerra en su territorio o contra sus nacionales en otro país, y por último, que el fiscal de la CPI inicie una investigación por su cuenta. Sin embargo, aclaró que "debemos entender que la Corte no es una organización no gubernamental que denuncia crímenes, sino que conoce casos debidamente documentados que se le presenten".