Por su desacuerdo con algunas decisiones del Tribunal Electoral, renunció a la Junta Consultiva del Cuerpo de Delegados, quien fuera su primer presidente y fundador, Roberto Lombana.
Según explicó a El Panamá América, la actuación de los magistrados en algunos temas que han generado reacción ciudadana, afecta la credibilidad del Tribunal Electoral.
Considera que existe el riesgo de que si se desbordan las pasiones y no se actúa con sensatez, se perdería todo lo andado en 14 años de democracia.
Lombana manifiesta que, como miembro del Cuerpo de Delegados Electorales, es parte interesada, por lo que decidió renunciar para poder exteriorizar sus inquietudes.
Su malestar parece haberse desbordado con el reciente conflicto público sobre la participación de la presidenta Mireya Moscoso en la campaña política y el anuncio de los magistrados de que con esto no se transgrede la ley.
"Tenemos a una presidenta con doble función dentro del Partido Arnulfista y en la Nación, por un lado, y por el otro a tres candidatos presidenciales y a la sociedad criticando. Nosotros como votantes estamos confundidos y esto debe ser explicado al pueblo, que es el que decide por quién va a votar", sostiene.
Lombana afirma que el Tribunal Electoral debió manejar este asunto de una mejor forma para evitar la incómoda situación actual.
Argumenta que lo acontecido ha "tocado y dañado" la imagen del máximo organismo electoral. Como prueba expone que en las últimas semanas ha notado una campaña para elevar la imagen del magistrado presidente Eduardo Valdés y de la propia institución.
"Creo que estamos a tiempo de recobrar la confianza en tener un Tribunal Electoral que nos ha dado dos elecciones en libertad y transparencia, pero como van las cosas y la manipulación política fuera del Tribunal, y las fuerzas que se dan, se corre el peligro de que esto se nos vaya de las manos", reveló.
A pesar de sus críticas a la entidad, Lombana considera que es difícil que haya irregularidades en los resultados de las elecciones generales del 2 de mayo próximo. Sin embargo, sostiene que "no es improbable que haya quien pueda manipular la tecnología y genere confusión".
A su juicio, más que lo anterior, lo más preocupante es la inseguridad que se está viviendo, por lo que los magistrados electorales deben imponer su autoridad y ubicar a quien lo merezca, dentro del orden ético, moral y legal, para que lo actuado no se preste a confusiones.
Otra de las actuaciones de los magistrados que ha a Lombana, es la solicitud que enviaron a la Fiscalía Electoral para que se investigara la participación de Moscoso en una reciente actividad política en la que se anunció el inicio de una obra vial.
"No sabemos por qué se creó ese juego de pelota de pasar la responsabilidad a la fiscalía y ella de devolverla", aseguró.
A ello se agrega lo que Lombana considera presión de los partidos políticos sobre los magistrados, tal como éstos lo admitieron durante la etapa de selección de los integrantes de la Junta Nacional de Escrutinio.
"El Tribunal Electoral es mero instrumento organizativo y juzgador de quienes cometan delito; en ningún momento debió darle tantas alas a los partidos políticos para que sintieran que pudieran manipularlo", admitió.
El Panamá América intentó obtener las consideraciones de los magistrados sobre estas declaraciones, pero la respuesta fue: "No hay ningún comentario".
Por su parte, el ex magistrado del TE, Guillermo Márquez indicó que el riesgo que existe no surge por las decisiones de la entidad, sino por una presidenta que no quiere entender el peligro de sus actuaciones políticas para la Nación.
Pero sostiene que para remediar esto los magistrados pueden emitir un comunicado señalando que Moscoso no debe intervenir en política, lo que sería un "timbre de atención" que debería conmover a la opinión pública.
Coincidió en que en los actuales momentos "hay peligros muy grandes sobre la sociedad".