Los delincuentes siguen armados. Las estadísticas revelan que el crimen organizado busca la manera de conseguir armas para cometer sus fechorías.
De enero a marzo de este año, 242 armas que antes eran legales han pasado a manos criminales. Esto significa que cerca de 3 armas legales por día llegaron en este periodo, a manos de los delincuentes.
Así lo corroboró, el director de la Dirección de Investigación Judicial, Javier Carrillo al explicar que 76 armas han sido robadas, 134 hurtadas, 25 extraviadas y 7 con apropiación indebida.
El jefe de la DIJ agregó que estas armas son vendidas en el mercado negro y hasta alquiladas con el fin de utilizarlas para cometer hechos delictivos, como homicidios, robo, secuestro y otros delitos.
Detalló que en Panamá existen bandas que se dedican a la venta ilegal de armas.
Los blancos perfectos son los agentes de seguridad de empresas privadas, a quienes despojan de su arma de reglamento, destacó Carrillo.
Lo peligroso es que a la hora de comprar las municiones, estas personas lo pueden hacer con facilidad, pues no existe un control para conseguirlas, se venden como cualquier mercancía, explicó.
Las estadísticas demuestran además, que son muy pocos los casos en los que las personas que poseen permiso para portar arma logran defenderse para evitar ser víctimas de un robo o de cualquier otro hecho delictivo, porque en la mayoría de los casos los delincuentes utilizan el factor sorpresa.