La falta de 50 mil balboas impedirá que la Cruz Roja de Panamá desarrolle en los próximos meses los programas de emergencia en playas, durante carnaval y Semana Santa, que anualmente llevaba a cabo. La entidad de socorrismo enfrenta la peor crisis en sus 85 años de presencia en Panamá.
Aunque la cifra de B/. 50 mil puede parecer excesiva, resulta insuficiente si se toma en cuenta que sólo durante la pasada Semana Santa la Cruz Roja atendió 519 urgencias, entre heridos -por armas blanca y de fuego-, fracturados, intoxicados y hasta partos.
Los B/. 50 mil que necesita la Cruz Roja no es una suma inalcanzable dentro del presupuesto estatal si se compara, por ejemplo, con B/. 82 mil que el Ministerio de la Familia gastó este año en la compra de suéteres y gorras para el Festival Mundial de la Juventud.
Los B/. 50 mil que necesita la Cruz Roja pierden más importancia si se les compara con una cifra similar que fue utilizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores para la adquisición de vestidos, arreglos florales y accesorios para la buena suerte -mancuernas y pisacorbatas-, para el personal que trabajó el año pasado en la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, realizada en Panamá.
El director general de la Cruz Roja Panameña, José Béliz, confirmó que la difícil situación económica que se vive hoy en el mundo y, particularmente en Panamá, está afectando directamente la entidad, a tal punto que se ha tenido que dar prioridad a ciertos programas y postergar otros.
Béliz considera como una de las mayores limitaciones de la entidad, la consecución de los más de 50 mil balboas que se requieren para realizar los programas de emergencia de verano y, aunque continúan esforzándose para obtenerlos, considera que lo más probable es que este año la Cruz Roja "pase agachada".
Confirmó que los programas de emergencia de verano no se ejecutarán por falta de recursos. En los diversos operativos que desarrolla, la Cruz Roja Panameña pone al servicio de la comunidad, personal calificado en salvamento acuático, primeros auxilios y reanimación cardiovascular. Este personal atendió solamente en el operativo de Semana Santa de este año, unos 519 casos en el país.
De estos, el mayor número se registró en la provincia de Chiriquí, con 368 casos, seguido de Veraguas con 46, Panamá con 45 y Colón con 15 atenciones, en situaciones como accidentes de tránsito, atención a quemados, lesiones menores, fracturas, partos, intoxicación y muertos.
La entidad también dio su grano de arena al controvertido Festival de la Juventud, donde trabajaron unos 200 voluntarios en tres puntos de socorro apoyados con dos ambulancias, 8 vehículos y 5 bicicletas. Brindaron 78 atenciones, siendo las más comunes en la presión arterial, afecciones estomacales, laceraciones leves, mareos y dolores de cabeza.
Béliz aclaró que aunque la entidad no participe como tal, el personal voluntario de la entidad podría auxiliar las entidades gubernamentales que brindan este tipo de servicios, como es el caso del Sistema Nacional de Protección Civil, que ha demostrado una gran capacidad desde su creación.
Al asegurar que la entidad participa en estos operativos no sólo por las situaciones de emergencia, sino para colaborar con los panameños que no tienen una mentalidad de llevar en sus paseos botiquines de primeros auxilios, aunado al hecho que los servicios de salud permanecen cerrados durante los fines de semana.
Béliz también criticó el hecho que las playas han sido semiprivatizadas y a pesar de ello, sus administradores se niegan a asumir los gastos que implica el servicio de guardavidas para la entidad. Cada vez que los guardavidas prestan sus servicios gratuitos en las playas y balnearios, la entidad incurre en gastos, por lo que requiere la colaboración de los empresarios.
Explicó que los servicios son gratuitos, pero dada la difícil situación económica se requiere que se cubran los gastos de gasolina, transporte y la alimentación de los voluntarios. Indicó que la Cruz Roja ha enviado cartas a los propietarios de los balnearios y aún no han recibido respuesta. "Ya no podemos sostener más esto", afirmó.
PROGRAMAS PRIORITARIOS
Béliz aseguró que la entidad ha decidido dar prioridad a los programas básicos, los que son el Hogar del Niño Abandonado y el Hogar de Ancianos, así como el servicio de ambulancias. "Hemos hecho un gran esfuerzo con lo que poco que ingresa a la entidad para sostener estos servicios y lo seguiremos haciendo, de una manera u otra, ya sea con donantes locales o internacionales, que en la actualidad se están buscando.
Al hacer referencia a la solicitud de ayuda internacional, Béliz consideró "feo" (vergonzoso) que "estemos pidiendo ayuda en el exterior para mantener a nuestros niños huérfanos". Pero, a pesar de ello, aseguró, hay que hacerlo porque el hogar funciona los 365 días al año y los niños requieren atención.
OTRAS FUENTES DE INGRESO
El dirigente de la Cruz Roja indicó que durante el presente año la entidad ha funcionado con un presupuesto bastante limitado, sobre todo porque no cuenta con un solo donante local, a lo que debe agregársele que la venta de la rifa anual, que ya por tradición se realiza, está bastante baja, quizás "como consecuencia directa de la crisis económica que vive el país".
Ante esta realidad, la entidad ha iniciado una serie de promociones como la comercialización de cursos de primeros auxilios y de respiración cardiopulmonar, a las distintas empresas locales.
"Ese es un renglón que estamos desarrollando ahora, de manera que se eduque a todas las personas en primeros auxilios y en emergencias y aunque está dando resultados, sabemos que es un programa que podrá fortalecernos económicamente en los próximos años", acotó Béliz.
Indicó que desde hace unos años el presupuesto anual de la entidad es de aproximadamente 800 mil balboas. Sin embargo, la entidad también cuenta con donaciones internacionales que varían, y que han permitido mantener algunos programas fijos.
Como ejemplo de los aportes externos, citó la colaboración de la Cruz Roja Internacional que permite sostener ciertos programas, como el Proyecto Integral Comunitario que el próximo año ejecutará la entidad en unas 40 comunidades de todas las provincia.
Este proyecto incluye la educación para desastres, la atención primaria para la salud, la no destrucción del ecosistema, la autosuficiencia y autosugestión comunitaria y el fortalecimiento de la familia.
Otro aporte importante recibido del exterior provino del gobierno alemán y la Cruz Roja de ese país, que donaron unas 30 ambulancias que están funcionado muy bien. "Esta donación ha permitido seguir brindando este servicio a la comunidad", aseguró Béliz.
Destacó que este servicio ha mejorado considerablemente, pues han iniciado un programa con una compañía Starcom mediante el cual se comunicarían por comunicación satelital, permitiendo dar un mejor servicio a la comunidad panameña.