La Cruz Roja de Panamá finalizó ayer la búsqueda de desaparecidos, luego de agotar el plazo internacional establecido para esta faena, que es de 72 horas.
Desde las primeras horas del pasado viernes cuando se iniciaron las lluvias en el sector Este de la ciudad, un equipo de más de 219 voluntarios de la Cruz Roja trabajó en las diferentes etapas en que se dividió la operación para socorrer a los afectados por las inundaciones.
Jorge Alemán, director del cuerpo de socorristas, dijo que las primeras 30 unidades enviadas pertenecían al equipo de búsqueda y rescate que inició las tareas desde las primeras horas y cuando se declaró el área de desastre se incrementó a unos 60 voluntarios.
En las tareas de búsqueda y rescate, se logró evacuar a más de 200 personas que estaban atrapadas en sus hogares y fueron sacadas por medio de UNIMOCK, un vehículo especializado que tiene la Cruz Roja para entrar a áreas de ese tipo.
Hubo otros rescates donde el personal de seguridad acuática entrenado en aguas rápidas ingresó al río, valiéndose de cuerdas para salvar a las personas.
Ese equipo trabajó hasta ayer en conjunto con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y la Policía Nacional, como un bloque para localizar a la mayor cantidad de personas que fueron reportadas como desaparecidas.
Informa que de acuerdo con el listado se encontraron casi todas a excepción de dos. Según las reglas internacionales, sólo son 72 horas en las que se debe trabajar en búsqueda y rescate.
Esto es así porque después de 12 y hasta 24 horas un cuerpo que está sumergido flota y posteriormente vuelve a hundirse y no se puede encontrar.
Además, después de este tiempo, los rescatistas están cansados psicológica y físicamente, por eso la regla establece este periodo.
A solicitud de los familiares se prolongó la labor, pero ya se ha hablado con ellos y han aceptado que se detenga la búsqueda, pues se sienten tranquilos debido al esfuerzo.
Alemán dijo estar orgulloso que por primera vez SINAPROC, Cruz Roja, bomberos, Policía y todos los estamentos trabajaron coordinadamente. Esta situación sustenta la necesidad de instaurar un plan nacional de desastre.