La Cruz Roja Internacional aprobó hoy un fondo de emergencia por 250.000 dólares para la Cruz Roja de Panamá, destinado a asistir a las víctimas de las inundaciones provocadas por las intensas lluvias que caen en el occidente panameño, informó el organismo de socorro.
Asimismo, la Cruz Roja Internacional y la Federación de la Media Luna, cuya sede se encuentra en este país, anunció que formulará un llamado internacional para recaudar fondos en caso de que se necesite ayuda mayor.
El portavoz de la organización internacional Manuel Rodríguez señaló que hoy se envió ayuda humanitaria para unas 500 familias de la región de Changuinola, en Bocas del Toro, en el Atlántico panameño, y que evalúan la posibilidad de intervenir en otros sectores, en la colaboración con las autoridades locales.
El material enviado, en atención a las necesidades señaladas, consiste en 1.400 frazadas, 500 paquetes higiénicos familiares, 400 envases para agua, 400 unidades plásticas reforzadas para viviendas, y 100 pastillas purificadas para el tratamiento del agua.
También enviaron a la zona identificada una planta potabilizadora portátil con capacidad para tratar 5.000 litros de agua por hora.
La Cruz Roja Panameña ha enviado 255 voluntarios hacia las zonas afectadas y coordina desde sus sedes provinciales la recolección voluntaria de agua embotellada, leche en polvo y alimentos secos.
Desde la sede de la cooperación española en Panamá se gestionó también hoy la entrega de 14 toneladas de ayuda humanitaria a las autoridades locales, y la Embajada de Estados Unidos informó de que el Comando Sur del Ejército de su país puso a disposición de Panamá, un helicóptero "SeaHawk" (SH-60B) de la fragata "USS Samuel B. Roberts" de la Marina, de paso por el país.
Otros dos helicópteros "Blackhawk" fueron trasladados de la base estadounidense "JTF Bravo", en Soto Cano, Honduras, para asistir en las labores de rescate y asistencia a los damnificados.
El frente frío que afecta desde el fin de semana las provincias más occidentales del país ha dejado como saldo alrededor de 30.000 damnificados, 7.700 refugiados en 36 albergues y la destrucción de numerosas casas, carreteras y puentes.
Chiriquí y Bocas del Toro, en la zona limítrofe con Costa Rica, en el Pacífico y el Atlántico, respectivamente, y la comarca indígena Ng be Buglé son las áreas más afectadas y declaradas en alerta roja.
Los sectores de Costa Arriba y Costa Abajo, provincia de Colón, en el caribe panameño, también está en alerta roja.