El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Adán Arnulfo Arjona, sostuvo que los cuestionamientos de la Iglesia sobre corrupción en el sistema siguen siendo preocupante, y que ese pronunciamiento muestra una relevancia del tema, la cual hay que atender con mucho respeto.
Sostuvo que no es un tema nuevo pero difícil de cambiar, ya que la percepción de la ciudadanía continúa siendo la misma, a pesar de los esfuerzos de la instancia judicial hace a diario para atacar la corrupción.
"Tanto gobernantes como gobernados debemos tener presente la necesidad de mantener dentro de altos estándares éticos el ejercicio de la actividad pública y privada, ya que ambos son afectados por este mal", sostuvo el presidente de la Corte.
Consideró que la responsabilidad de combatirla no se limita a la acción que desarrollen las autoridades solamente, sino también la de los ciudadanos para erradicar cualquier conducta indebida que se dé en las relaciones particulares.
Esta reacción surge a raíz de los señalamientos del Arzobispo de Panamá, Monseñor José Dimas Cedeño, quien hizo críticas a la situación político social del país, condenando la violencia, el desempleo, la corrupción generalizada y la exposición de algunas fotografías en los medios de comunicación.
Señaló que mira con tristeza y preocupación los males que afligen al país como la violencia, la corrupción, el desempleo, la inseguridad social, las reyertas estudiantiles y los secuestros y asesinatos.
Arjona continuó señalando que la contribución de la CSJ ha sido desarrollar la institución, prestando todo el mejor empeño y servicio para elevar su calidad.
"Creo que esa es nuestra responsabilidad y la manera más idónea de combatir la corrupción es fortalecer de manera sustancial la acción de los tribunales", acotó.
Concluyó que el compromiso se evidencia en el desarrollo de las acciones judiciales que han venido realizando empeñados en cambiar la percepción de la población.