El exdirector de la Policía Nacional, Ebrahim Asvat, criticó ayer duramente a los estamentos de seguridad encargados de manejar la situación originada con la aeronave HP-1267, y exigió que "deben rodar cabezas".
Por otra parte, la Asamblea Legislativa anunció anoche que iniciará una investigación sobre este accidente.
El presidente de la Asamblea, Enrique Garrido, presentó a las diez de la noche una resolución para citar en los próximos días al pleno legislativo al jefe de Seguridad Nacional, Pablo Quintero Luna; al director de la Policía, Carlos Barés y al director de Aeronáutica Civil, Jaime Fábrega.
En tanto, Asvat aseguró que se llevó al país a una situación de incertidumbre con una serie de declaraciones pintorescas sobre esta tragedia.
Añadió que la situación se manejó como una película o una obra de ficción y que los propios funcionarios se encargaron de difundir la idea de que se trataba de un secuestro, implicando en ello a dos ciudadanos colombianos.
Detalló que los miembros del Consejo de Seguridad dieron declaraciones en donde se señalaba que la teoría más coherente era la de un secuestro, y en este caso fueron opiniones muy serias, hechas en un momento crítico.
Por otro lado, el también exdirector de la Policía, Oswaldo Fernández, dijo que faltó "coordinación" entre los diferentes estamentos de seguridad encargados de las labores de búsqueda y rescate.
Explicó que se manejaron las informaciones sin establecer la fuente de dónde provenían y que por la premura del tiempo no hubo oportunidad de realizar las confirmaciones correspondientes.
Planteó que debió existir un poco más de "hermetismo hasta lograr una confirmación de los hechos, para luego divulgarlos con seriedad y responsabilidad a los familiares de las víctimas".
Consideró que la "intervención de tantos organismos en la seguridad nacional provocó la falta de coordinación y encuentros entre las autoridades".
Planteó que la existencia de muchos "caciques" impide una adecuada coordinación en el manejo de la seguridad nacional y que esta situación se ha hecho extensiva al denominado Plan Estratégico de Seguridad Nacional.
Por su parte, el exvicepresidente, Ricardo Arias Calderón, aseguró que las autoridades dieron a entender que se trataba de un secuestro y crearon una expectativa entre los familiares y la opinión pública, que a la postre causó una decepción cruel.
"Cómo pudieron sugerir que era un secuestro sin tener información para sustentarla, es algo incomprensible y hubo una falta de responsabilidad en el manejo de la información por parte del gobierno", aseguró.