Las fuertes lluvias que se registraron en horas de la tarde y noche del martes dejaron varias casas afectadas en el interior del país.
En Arraiján y La Chorrera, cerca de 60 casas se inundaron, además, se registraron caídas de árboles y del tendido eléctrico, así como el desborde del río Martín Sánchez y la Quebrada de Cerro Tigre.
La señora Gladys Reyes, quien reside cerca de la quebrada de Cerro Tigre, dijo que las aguas entraron a su humilde casa dañando todos sus enseres.
Pérdidas.
Mientras en Coclé, unas 65 personas de diferentes regiones de la provincia perdieron todas sus pertenencias.
Sectores como Las Delicias, Vista Hermosa, Las Cuestas, Sonadora y Las Guabas, en Penonomé, fueron afectados por la crecida de los ríos Grande, Coclé y Marica.
Carmelita Cruz, una de las perjudicadas, manifestó que perdió casi todo, pues los colchones, la lavadora y hasta la estufa fue arrastrada por la fuerte corriente del río.
Al lugar llegaron miembros del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), de Coclé, los que desalojaron a unas siete familias y llevaron alimentos y enseres a otras que no podían cruzar por la crecida del río.
Los más osados utilizaron una escalera en el río Marica en Las Delicias para enviar agua potable a la comunidad a través de tubos.
Colón.
Por otro lado, en El Giral en la provincia de Colón, la familia Domínguez perdió el muro de su vivienda, lo que provocó el deslizamiento de la tierra hacia la vivienda, igualmente sucedió en Nueva Italia. El sector de Buena Vista, comunidad de Dos Ríos, también se inundó.
En Chiriquí, al menos cinco casas resultaron afectadas en Barú y David. Las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de un canal de desagüe en la barriada Divino Niño, en David, dejando afectaciones en dos viviendas.
Mientras, el desbordamiento de la quebrada Tusa en San Carlitos de David causó daños en una vivienda.
Las inundaciones afectaron de igual manera a moradores de Cuervito en Barú, ya que uno de los brazos del río Chiriquí Viejo se desbordó y afectó a dos viviendas.
José Donderis, director regional del SINAPROC, explicó que afortunadamente las lluvias coincidieron con la marea baja y no se dieron mayores afectaciones.