A pesar de las advertencias de las autoridades sobre la venta de bombitas y de juegos pirotécnicos, los comerciantes parecen ignorar las normas. En un establecimiento ubicado en Avenida B se decomisaron más de 500 cajas con estos artefactos.
En una acción conjunta de varias instituciones, se ubicaron los juegos pirotécnicos, que no contaban con los permisos alcaldicios.
Según el corregidor de Santa Ana, Daniel Sousa, el local tenía sólo un permiso de clasificación C para almacenar 50 cajas de pirotécnicos.