A PESAR que es vital para el funcionamiento del principal recurso de Panamá, la cuenca del Canal no es un área protegida. Por ello, cerca del 60% del total de esta zona ha sido deforestada.
Desde el año 1993 se viene legislando sobre la cuenca del Canal de Panamá, pero aún no se ha declarado el área como zona protegida. En las diferentes leyes creadas en torno a la cuenca se han establecido los límites, administración, mantenimiento, uso y la conservación de los recursos hídricos del área, pero no se le ha dado el título propiamente de "área protegida".
La cuenca tiene 552, 761 hectáreas, que es aproximadamente el tamaño de la provincia de Herrera. Es atravesada por la vía Transístmica y en ella habitan unas 149, 000 personas. Tan sólo en el espacio comprendido entre Chilibre y Las Cumbres hay unas 75, 000 personas.
Este importante espacio produce cerca de 4, 390 millones de metros cúbicos de agua anualmente, de los cuales, el 58% se utiliza en las esclusas que trasladan los 13, 000 buques que anualmente atraviesan el Canal.
Mediante la Ley 44, de agosto de 1999, se delimitó legalmente esta cuenca, que incluyó el río Chagres y un sector en las provincias de Coclé y Colón. Dentro de ella, hay 11 distritos y 48 corregimientos.
El Panamá América intentó obtener la versión de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) sobre el por qué no se ha declarado "área protegida" la totalidad de la cuenca del Canal, pero resultó infructuoso.
La persona que autorizaron para hablar sobre el tema, después de tres llamadas y de retrasar por dos horas la entrevista, se resistió a emitir comentarios.
El director ejecutivo de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza, (ANCON), Líder Sucre, explicó que a pesar que la cuenca no es un área protegida, sí lo son la mayoría de los parques que están dentro de ella.
Del 40% restante de la cuenca, se calcula que el 90% de los bosques que la conforman sí están protegidos, mientras que el otro 10% sufre marcados niveles de deforestación.
Sucre advirtió que de aprobarse la ampliación del Canal, hay que pensar en estrategias a largo plazo para reforestarla y proteger sus bosques.
Funcionarios de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) aseguran que los panameños pueden dormir tranquilos, pues con el actual estado de los bosques de la cuenca se mantiene el normal funcionamiento de la vía, incluyendo su ampliación.
El supervisor de la Unidad de Sensores de la ACP, Raúl Martínez, explicó que desde el año 2001 se estableció un programa entre la ACP y la ANAM para supervisar el estado de la cobertura de la cuenca del Canal.
Para el año 2007, tienen programado iniciar un operativo para reforestar 250 hectáreas de la cuenca, labor que se hará a un costo de 750 mil balboas y con fondos de la ACP.
Detalló que cerca de 30 hectáreas por año se están deforestando, sin embargo, los procesos de reforestación y la regeneración natural de la cuenca supera esta cifra.
Según Daniel Muschette, miembro del equipo que analiza los posibles impactos en la cuenca por la ampliación, el daño será prácticamente nulo.
Deforestan 60% de la cuenca del Canal
La voracidad de los depredadores naturales alcanza unas 30 hectáreas anuales.