LA amenaza de la delincuencia generalizada contra extranjeros no es ajeno en las ciudades centroamericanas, y Panamá no parece escapar a ello.
El flujo creciente de turistas que llegan al país en busca de aventuras y de una temporada de tranquilidad y relajamiento, puede convertirse en ocasiones en una tragedia.
Tal fue el caso de Mohamed Rima, un ciudadano de origen estadounidense, quien llegó a Panamá con la intención de analizar la posibilidades de radicarse aquí para desarrollar algunos negocios.
Pero Rima y su familia fueron objeto de un brutal asalto, perpetrado por cuatro sujetos que cubiertos con pasamontañas les obligaron a entregar todo su dinero prendas y objetos de valor.
Lo trágico no fue el robo, si no la violencia con que actuaron los antisociales, que a punta de golpes le sacaron los dientes a Rima, y le produjeron una fractura en el rostro a una de sus hijas, que debió ser intervenida en el Hospital Jhon Hopkins.
Tras esta situación, Rima decidió abandonar el país y llevarse a toda su familia, por el temor de enfrentar otra situación similar.
Para Carlos Sanad Espino, de la Fundación Grupo Paz, esta es una situación que se ha repetido en los últimos meses.
Según Sanad, los robos a mano armada en perjuicio de extranjeros se han incrementado, lo que pareciera indicar la existencia de una célula criminal que está operando con extranjeros y turistas que llegan al país.
De acuerdo con Sanad, también se han dado algunos casos de violación en perjuicio de varias ciudadanas norteamericanas, que se encuentran en el país.
Alegó que esta situación perjudica la imagen del país en el exterior, porque estas informaciones se difunden en el extranjero.
A su juicio, existe un subregistro en cuanto a los ataques a turistas y extranjeros, ya que muchos viajeros no reportan los atracos, porque salen inmediatamente del país.
Explicó que algunos "mochileros" han sido víctimas de robos en el área del Casco Viejo, San Miguel y en la terminal de Albrook Field.
Un factor que promueve la impunidad en estos casos, afirmó, es que no existe un sistema para procesar rápidamente a las víctimas y prefieren no presentar las denuncias.
Por su parte, Ernesto Reyna, de la Asociación Panameña de Agencias de Viajes, consideró que Panamá es uno de los países más seguros en la región para los turistas.
Según Reyna se registran algunos hechos delictivos contra turistas, pero las áreas de la ciudad visitadas por extranjeros cuentan con buena vigilancia.
Planteó que los operadores turísticos advierten a los visitantes de aquellas áreas son consideradas como peligrosas.
No obstante, consideró que uno de los puntos en donde se debe mejorar la vigilancia son los corredores Norte y Sur, ya que allí se han registrado reiterados ataques a visitantes que declaran fuertes sumas de dinero al ingreso al país.
Dijo que la Policía de Turismo hace su labor de vigilancia, pero por la escasez de transporte y equipos la tarea en ocasiones se hace difícil.
En ese sentido, el Comisionado de la Policía, José Troya, afirmó que los agentes policiales han recibido instrucciones para dar un tratamiento especial a los turistas.
Troya aseguró que la Policía de Turismo cuenta con el entrenamiento necesario para atender los casos y dar una buena atención al visitante.
Consideró que los actos delictivos en perjuicio de turistas no son muy numerosos, a pesar del creciente volumen de visitantes que llegan al país.
El presidente de la Asociación Nacional de Hoteleros (APATHEL), César Tribaldos, sostuvo que la seguridad en los hoteles ha mejorado notablemente en los últimos años.
Sin embargo, Tribaldos sostiene que se requiere dar más información al turista sobre las áreas peligrosas de la ciudad, además de un mayor entrenamiento a los agentes.
Delincuencia, principal enemigo del turismo
Expertos dicen que comparativamente Panamá es un sitio más seguro que muchos países latinoamericanos.