Panamá no está sola en la lucha para enfrentar la criticable demora con que se resuelven los conflictos de índole judicial. De hecho, es una realidad que enfrentan todos los países latinoamericanos.
De allí que "nuestras" sociedades tengan sobradas razones para criticar la administración de justicia, "porque la justicia tardía no es justicia", consideró el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, Germán Valdéz.
Valdéz, quien estuvo de visita en Panamá para la presentación del Plan Estratégico 2002-2004 del Organo Judicial panameño, expuso que por ello uno de los puntos en los que más se debe trabajar es en la agilización de los mecanismos para la administración de justicia.
En una entrevista concedida a El Panamá América, el abogado de 55 años de edad consideró que ese ideal de justicia se logra con una sólida independencia de los jueces, una revisión constante de sus actuaciones cualitativas y cuantitativas y un proceso de mejoramiento permanente que recoja las experiencias que viven los funcionarios judiciales.
Valdéz, quien durante la entrevista se confesó amigo fiel de Panamá, país que visita constantemente, reveló que el sistema de justicia, ya sea de Colombia o de cualquier otro, no es absolutamente independiente de los otros Organos de Estados debido a la dependencia financiera.
"Hay supeditación desde el punto de vista presupuestal que crea algún tipo de dependencia en la parte administrativa. Una independencia total supondría las garantías de unos ingresos básicos y una total autonomía en la parte administrativa", manifestó el jurista al agregar el elemento de la independencia que es inherente a las acciones propias de quienes deben impartir justicia. Aún así, expuso que dentro del contexto global, el sistema de justicia colombiano es uno de los que goza de mayores niveles de independencia.
Pero, ¿qué opinión le mereció el Plan Estratégico de Desarrollo que presentó el Organo de Justicia de Panamá? Lo consideró ventilado en un tema muy actual, que busca lograr un dinamismo de la justicia llevándola a desarrollar una mentalidad empresarial, sin perder de vista que es al Organo Judicial a quien compete brindar el más importante de los servicios públicos.
"Entonces, debe vincularse a la ciudadanía para que haga el mejor uso de ese servicio público, para que no lo despilfarre, para que no lo entorpezca, para que no lo demore, porque gran parte de la responsabilidad en la tardanza de las decisiones judiciales está en la misma actitud de los ciudadanos, particularmente de los litigantes", consideró.