La denuncia y las pruebas en contra de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Aníbal Salas y Graciela Dixon, por presuntamente incumplir los deberes del servidor público, serán llevadas ante el Departamento de Estados y el Senado de los Estados Unidos, informó ayer el empresario panameño-estadounidense, Arthur Marohl.
El abogado Alexis Sinclair explica que la familia Marohl sufrió pérdidas por más de 5 millones de balboas, luego que el ex gerente del Banco Nacional de Panamá (BNP), Bolívar Pariente decidiera despojarles una concesión que tenía por más de 15 años tenía la empresa Servicios Tornado para dársela a otra compañía, a pesar que no satisfacía los requisitos de una "pseudolicitación " que hizo esta entidad bancaria.
Sinclair explicó que producto de esta decisión, el caso fue remitido a la CSJ, pero los magistrados Graciela Dixon, Aníbal Salas y el ex magistrado César Pereira Burgos, incumplieron su deber funcional de tramitar el derecho a ser oído y vencido por parte del Estado a favor de la familia Marohl, negando la posibilidad de ejercer este derecho.
"Ellos (Dixon y Salas) demostraron el interés de tapar la participación delictiva de Bolívar Pariente en actos de corrupción", aseguró Sinclair.
Marohl y Sinclair acudieron ayer a la Asamblea Nacional, para reiterar a la Comisión de Credenciales que en la denuncia presentada previamente en contra de los magistrados Dixon y Salas, existen las pruebas sumarias suficientes, como para que no se cometa el error de aducir que las probanzas entregadas carecen de su condición de elemento probatorio.