Dentro de los procesos de adopciones en Panamá, algo parece andar de forma incorrecta.
Así lo denunciaron miembros de la Comisión Evaluadora de Adopción y las Normas de Protección de la Infancia y la Adolescencia, quienes presentaron un informe detallado a los medios de comunicación.
En dicho dosier se señaló que la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf), adscrita al Ministerio de Desarrollo Social (Mides), está incumpliendo una serie de pasos exigidos por la ley en el tema de adopciones.
Estas presuntas irregularidades van desde hermetismo en la información requerida de quienes van a adoptar a los menores, hasta debilidad en la estructura de la institución.
Carlos Ovalle, que pertenece a la Red Nacional De Apoyo a la Niñez y Adolescencia en Panamá (Renaniap), manifestó que dentro del Senniaf se ha rotado constantemente personal, hecho que afecta la información que debe poseer cada expediente de adopción que vaya a ser evaluado por un juez de familia.
"Se ha rotado y cambiado el personal... eso provoca que no se le dé un adecuado seguimiento a los casos de los niños que están en los albergues. No se recaba la información ni se investiga cuál es la situación real de estos menores ni la condición de los futuros padres".
Ovalle puso como ejemplo un hecho ocurrido hace algunos meses, en el que Idalia Martínez, directora del Senniaf, puso en adopción a una infante que tenía sus padres biológicos.
"Hubo un caso donde un papá estuvo reclamando a una niña y, a pesar de todo, la dieron en adopción, teniendo papá", expresó la fuente.
Otra queja que expone la comisión evaluadora sobre el Senniaf es que existe una política de esconder los datos de los adoptantes, esta situación, dice, genera dudas.
"El acceso al banco de datos está restringido, hay un celo que se aproxima a la suspicacia... ¿Por qué se guarda una información del posible adoptante con tanto hermetismo?", se preguntó Ovalle.
El informe reveló, además, que a muchos padres de familia se les quita la patria potestad o guarda crianza de sus hijos, alegando pobreza o extrema pobreza.
Sin embargo, en la institución no se investiga adecuadamente ni les da la oportunidad a esos progenitores para que se inscriban en programas sociales o reciban subsidios para hacerle frente a las exigencias económicas.
Tampoco se les permite a esos papás, asistir a un programa en el que puedan superar el trauma de perder a sus críos de esa forma.
Muchos de ellos no acuden a las autoridades porque consideran que al haber perdido el cuidado de sus críos, la sociedad los va a marcar para siempre como malos padres.
50 páginas contiene el informe elaborado por la Comisión Evaluadora sobre anomalías en el Senniaf.
7 mil dólares es el costo máximo de una adopción en Panamá. $2 mil es lo mínimo que se paga por hacerse cargo de un menor.