La pobreza y exclusión que viven muchos panameños, la debilidad institucional, la corrupción en las instituciones policiales y de investigación criminal y nuestra cercanía a Colombia, son algunos de los factores que inciden en los niveles de violencia en el país.
Lo anterior fue planteado por la secretaría ejecutiva de Alianza Ciudadana pro Justicia, Magaly Castillo, quien agregó que estos factores obligan a las autoridades a redoblar los esfuerzos contra el crimen.
De acuerdo con Castillo, la violencia y el crimen parece ir en aumento en toda la región y Panamá no escapa de esa realidad.
"Si no adoptamos políticas de Estado que prioricen por la prevención estaremos frente a una situación muy peligrosa que amenaza la estabilidad social", advirtió.
El problema es que los gobiernos no tienen mecanismos efectivos de coordinación institucional y cada institución anda por su lado, por ello el crimen organizado y la violencia siguen en aumento.
Panamá es uno de los países con más baja de tasa de homicidio en Latinoamérica (11.3). El más alto es El Salvador con una tasa de homicidio de 55 casos por cada 100 mil habitantes.