Luego de la novela montada en contra del periodista y abogado Julio Miller, un fuerte crítico de la gestión Varela, y quien todavía enfrenta una medida cautelar, ahora las amenazas y presiones parecen arreciar contra el periodista Álvaro Alvarado.
El comunicador, con trayectoria en radio y televisión (actual presentador del noticiero de Telemetro), posteó en su cuenta de Twitter: “Hago público este mensaje que me acaba de llegar de una fuente del gobierno nacional. Terrorismo de Estado sigue”.
Y adjuntó una comunicación en la que se le advertía que se busca meterle presión “para que disminuya sus críticas al Gobierno”.
Detallaba que “el caso de Julio Miller los hizo entrar en razón [al Gobierno] pero los de la línea dura aún están empecinados con usted. CUIDADO", se leía.
Terrorismo de Estado
El periodista reaccionó así en su cuenta de Twitter: “Intimidación no funciona conmigo señores. Antes aplaudían mi trabajo y ahora me persiguen”.
Y en otro mensaje afirmó: “Ahora me dan seguimiento a través de La UAF, la DGI, Etc.. No me van a callar”.
Desde el pasado 31 de agosto de 2014, la primera dama (y también periodista), Lorena Castillo, se encargó de hacer público su inconformidad con el periodismo crítico de Alvarado, a raíz de los cuestionamientos que este hacía en televisión sobre el nepotismo que impera en este Gobierno.
Desde entonces, el propio Álvaro Alvarado denunció que lo mandaron “para la Estratósfera, me bloquearon el acceso al presidente, me pusieron a subir y bajar escaleras en la Procuraduría”.
Apoyo
Por lo pronto, el comunicador ha pedido a los gremios periodísticos que “activen sus antenas”, porque “la persecución contra los periodistas continua”.
Al respecto, la diputada Zulay Rodríguez, otra voz crítica de este Gobierno, aclaró que las presiones no son solo hacia comunicadores de profesión.
“Yo también estoy recibiendo amenazas de este Gobierno, incluso he interpuesto dos denuncias penales por esa causa contra funcionarios de este Gobierno”, indicó la diputada a Panamá América.
Zulay Rodríguez también envió un mensaje a quienes son víctima de amenazas y presiones para silenciar sus voces: “Sean valientes, no se dejen amedrentar por este Gobierno, que se escuda en la iglesia, pero que se ha convertido en una especie de Santa Inquisición”, concluyó la parlamentaria.

