El Consejo Académico de la Universidad de Panamá presentará una denuncia penal en contra de los siete individuos que cerraron la calle el pasado sábado porque no se trata de estudiantes, afirmó ayer el vicerrector académico, Jorge Cisneros.
Advirtió que se trata de personas que cerraron las calles y lanzaron bombas lacrimógenas contra los transeúntes, pero no son estudiantes. Explicó que miembros de seguridad de la universidad vieron a los ciudadanos lanzando objetos y bombas.
Puntualizó que el Consejo Académico actuó correctamente al expulsar a los tres estudiantes que protagonizaron disturbios la semana pasada. Argumentó que se trata de estudiantes que tienen antecedentes de actividades violentas, e inclusive muchos tienen más de diez años de estar en la universidad y no pasan de segundo año.
"No es lo mismo cuando habíamos de un estudiante que es un militante del algún movimiento, que puede cometer un exceso en determinado momento, pero cuida su perspectiva académica", sustentó.
Sin embargo, se trata de dos estudiantes que no pasan de segundo año y tienen problemas de índice académico. "Hay muchas razones que justifican la expulsión definitiva y uno de ellos había encadenado una oficina encerrando a personal administrativo", planteó.
Precisó que las personas tienen que aprender a vivir en un sistema de derecho y respeto mutuo, porque no se puede permitir que siete personas cierren la vía y obstaculicen el tránsito.
"Si insisten en cierres procederemos a aplicar las normas que tenemos en nuestro haber y que no se diga que las medidas obedecen a represiones personales", aclaró el vicerrector.
Adelantó que los estudiantes tienen derechos a presentar su recurso de reconsideración porque se seguirán todos los procesos. Las declaraciones de Cisneros se dieron a raíz de las medidas disciplinarias adoptadas por el Consejo Académico, el cual expulsó a tres estudiantes por el cierre de calle del pasado viernes.