Las autoridades de la Oficina Nacional para la Atención de Refugiados (ONPAR), y de la Policía Nacional (PN), rechazaron las aseveraciones de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas (ACNUR), que denunció la repatriación forzosa y el maltrato a refugiados colombianos.
El director de la ONPAR, José del Carmen Serracín, aseguró que los 109 colombianos que fueron deportados fue por voluntad propia y amparado en el convenio de 1951, aclarando que los ciudadanos no eran refugiados.
"Los señores colombianos que estaban bajo protección temporal, de acuerdo al decreto ejecutivo 23, solicitaron su repatriación voluntaria, por lo que las autoridades panameñas sólo facilitaron el retorno de estas personas hasta su territorio", indicó.
Dijo estar extrañado por la información de la ACNUR, ya que en ningún momento se ha hecho una expulsión ilegal de refugiados colombianos, y que nuestro país ha brindado la protección debida luego que hayan sido obligados a salir de Colombia por el conflicto armado.
"La policía de Colombia y Panamá tienen un acuerdo, que al realizar deportaciones los ciudadanos colombianos son entregados al organismo colombiano y este es el encargado de darle seguridad", puntualizó.
Sobre este caso, el director de la Policía, Carlos Barés consideró como un absurdo lo denunciado.
"Es un absurdo que la ACNUR haga ese tipo de argumentos sin consultar la otra parte", dijo Barés.
Agregó que le extraña que el organismo internacional de las Naciones Unidas haya hecho este tipo de comunicados cuando las autoridades panameñas no han sido consultadas para conocer la veracidad.